- Productores y comerciantes tienen paralizadas sus actividades, lo que genera pérdidas que superan los 20 mil córdobas diarios
Emilio Zambrana/Corresponsal [email protected]
GRANADA.- La comarca de Malacatoya, una zona donde se produce alrededor del 50 por ciento de la producción de arroz del país, y además una zona ganadera y cosechadora de melones, ubicada al norte de Granada, se encuentra casi paralizada, pues la barcaza que une a esta comarca con el Paso de Panaloya está, desde hace una semana, en franco deterioro.
El Paso Real de Panaloya es el punto donde productores, agricultores y pequeños comerciantes, hacen el “cruce” en la barcaza que está en estado de “descomposición”, ya que para los pobladores de la región y productores, este fenómeno está ocasionado fuertes pérdidas económicas, que para el productor Álvaro Rodríguez sobrepasan los 20 mil córdobas diarios.
El productor de arroz, quien además es ganadero, dijo a LA PRENSA que la obsoleta barcaza está perjudicando no sólo la economía de ese sector, sino también del comercio formal e informal, pues los distribuidores de bebidas gaseosas, pollos, cervezas y rones tienen que pagar más por el traslado de dichos productos a Malacatoya, lugar considerado por algunos intelectuales como el “Macondo” de Nicaragua.
Durante un recorrido realizado, LA PRENSA pudo constatar que, efectivamente, la barcaza está en mal estado. De acuerdo con el señor Gerardo Espinoza, Director de Servicios Municipales de la Alcaldía de Granada, la barcaza estará lista el próximo sábado, pero la verdad es que por las observaciones realizadas por el equipo periodístico de este diario, así como por un sondeo realizado entre productores, comerciantes y lugareños, se tiene otra percepción.
Pese a coincidir con Espinoza, las reflexiones del Alcalde de la ciudad acerca del problema de la barcaza de Malacatoya no son muy halagüeñas. “Ciertamente tenemos un problema allí que no sólo es local, sino que trasciende el departamento, porque ganado y comercio están unidos por esa barcaza”, dijo a LA PRENSA el edil granadino.
MEJOR UNA NUEVA
El edil de Granada considera que es necesario “encontrar un mecanismo de solución para traer al país una barcaza nueva o hacerla en el astillero de El Diamante”, agregó, nada más expresar que la vida útil de ese tipo de transporte “ya finalizó”.
La actual barcaza llegó al Paso de Panaloya en 1990, y ya estaba en uso, dijo por su parte Espinoza, quien se encuentra dirigiendo los operativos de reparación de la barcaza, lo cual, a juicio de algunos trabajadores y productores “es un gasto innecesario, pues es absurdo reparar las perforaciones con cemento”, dijeron.
Según cálculos económicos de la Alcaldía Municipal de Granada, la reparación de la barcaza oscila entre los 15mil y 20 mil dólares lo que para Rodríguez resulta absurdo, pues con esa cantidad “podrían abonar por la compra de una barcaza nueva”, tras señalar que poner “un parche” a los “hoyos” de ese transporte acuático no es ninguna solución.
EFECTO NEGATIVO EN EL COMERCIO LOCAL
Ahora, con la llegada de las pequeñas lanchas que usualmente son utilizadas para la pesca del guapote y la mojarra, éstos se han convertido en los “transportistas” de los lugareños. Pero a nivel del comercio, apenas pueden trasladar de “lado” a “lado” del río Malacatoya, pocas cajillas de gaseosas y de cervezas, entre otros productos de consumo diario.
La reparación de la barcaza que traslada diariamente y a toda hora camiones cargados con ganado, así como la cosecha de arroz, es un “misterio”, dijo doña Blanca Estela Martínez, porque, a como dice el dicho popular: “Nadie sabe a ciencia cierta cuándo será reparada”.
Normalmente los pobladores no pagan en la barcaza, pero ahora tienen que desembolsarse entre cuatro y cinco córdobas para trasladarse a Malacatoya. Según el historiador Fernando López Gutiérrez, en Granada, en la época de Emiliano Chamorro, existió un puente de madera que pasaba el río.