Wille Olsson*
En Australia, cuna del eucalipto, se utiliza la especie para secar pantanos. Alguien, en la década de 1980, tuvo la mala idea de introducir el eucalipto en el norte de Nicaragua y los resultados son ya devastadores.
En varias partes el agua subterránea ha bajado a niveles catastróficos dejando a los pozos de parcelas lejos del eucalipto, sin agua. Para el campesino resulta muy costoso perforar pozos más profundos y muchos han abandonado sus fincas y se han “refugiado” en los suburbios de las ciudades creando nuevos problemas.
Ya llegó la hora de entablar una cruzada contra el invasor, o sea tumbar todos los eucaliptos aserrándolos en horcones y tablones y reforestar con los árboles valiosos nicaragüenses, entre ellos varios leguminosos para reestablecer el agua subterránea y la fecundidad de la tierra.
* Economista sueco, visitante de varios proyectos en Nicaragua