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El Arzobispo Auxiliar de Managua, monseñor Jorge Solórzano, criticó ayer los altos salarios que pretenden devengar mensualmente el próximo año el Presidente y el Vicepresidente de la República, así como los Ministros, los Viceministros y otros funcionarios del Estado, y sugirió que lo que debe buscarse es un equilibrio con los que ganan menos.
“No puede ser que unos ganen miles y miles y otros ganen nada o una miseria: dos mil córdobas, mil córdobas o 600 córdobas (mensuales) que no le ajusta para nada. Tenemos que pensar y hacer un equilibrio en nuestra sociedad”, recomendó el religioso.
Solórzano consideró que la economía de Nicaragua no está para pagar casi 200 mil córdobas al mes al presidente Enrique Bolaños, ni casi 160 mil córdobas mensuales al vicepresidente José Rizo, menos más de 100 mil córdobas a los Ministros y Viceministros de Estado.
“Somos pobres. Nosotros, analizando la situación de pobreza en Centroamérica, vemos que Honduras y Nicaragua son los (países) más pobres, entonces no puede haber salarios así, muy jugosos”, cuestionó.
“Somos un país pobre, tenemos que ajustarnos a la realidad. No estamos en países súper ricos donde puede haber salarios de esa magnitud”, añadió.
El obispo auxiliar observó que la situación económica para la inmensa mayoría de los nicaragüenses está siendo cada día más difícil y complicada, por lo que dijo estar en desacuerdo que una minoría gane miles de córdobas, mientras una mayoría gana poco o nada.
“Hay mucha gente que está pasando hambre y necesidad. Muchos no tienen trabajo y otros que trabajan tienen salarios miserables. Tiene que haber un equilibrio (salarial en Nicaragua), porque cada día una minoría se hacen más ricos y una gran cantidad se hacen más pobres”, razonó.
“Va creciendo esa brecha. Ya prácticamente va desapareciendo la clase media: unos muy ricos y otros muy pobres, entonces tiene que haber un equilibrio”, agregó.
Solórzano pidió por tanto al gobierno y a los diputados, que cuando vayan a aprobar el proyecto del Presupuesto General de la República piensen en los más necesitados, “porque hay gente que no gana nada o bien gana una miseria”.
El religioso abogó, además, por una mejora salarial en los maestros, el personal del sector salud, mineros y campesinos.