Accesorios para damas hechos
por artesanas
de Villanueva, Chinandega
Gabriel Sánchez Campbell
La idea es expandirse y exportar a todo el mundo porqué sus creaciones son curiosas y podrían tener cabida en el mercado internacional. Son finos accesorios de mujer hechos de barro que surgieron como imitación de pulseras, cadenas, aretes y anillos de madera que se posan en las vitrinas de artesanías del Mercado Central, antiguo Roberto Huembes.
Aunque lleva poco tiempo en el negocio Tereza Sánchez, ha visto como poco a poco la cultura de consumo de las creaciones en barro va cambiando.
“Lento, pero avanza”, asegura en el momento que recuerda que la idea no era hacer joyas, sino seguir ganándose la vida vendiendo comales y ollas de barro en Villa Nueva, Chinandega, el lugar donde ahora, en coordinación con 16 mujeres más tienen un pequeño taller en el que diseñan sus creaciones.
“El tiempo para hacer esto ha sido de unos cinco años, aunque nosotros en 1992 conformamos una cooperativa de trabajo, el Colectivo Adilia Guillén, en memoria de una compañera de la comunidad que en los años 80 cayó muerta en un combate”, recuerda Sánchez.
Y es que desde niña le enseñaron el negocio de trabajar con el barro, pero haciendo los conocidos comales, que son una verdadera fábrica para hacer tortillas. Pero cuando venían a Managua cuenta que miraban en algunos lugares los collares de madera y pensaron ¿porqué no poder hacerlos en barro? Y así lo hicieron.
Un representante del Instituto nicaragüense de Apoyo a La Pequeña y Mediana Empresa (Inpyme) los contactó con esta organización donde aprendieron a pintar y decorar las piezas que hacen de manera artesanal.
Después de la capacitación decidieron unirse y poco a poco han ido desarrollando la producción de sus creaciones, dentro de as cuales se encuentran los collares, pendientes, pulseras, brazaletes, casitas, candelabros, nacimientos y hasta búhos colgantes de barro, así como tarjetas de papel pintadas y decoradas con detalles del mismo material.
Aunque la producción sólo les da para vivir, sus creaciones son expuestas y vendidas en Italia, gracias al apoyo que les brinda una amiga que les compra sus productos y los comercializa en ese país europeo.
Ahora ella y el resto de las mujeres trabajan en su taller ubicado en Chinandega, donde reciben la ayuda de sus hijos pequeños quienes han aprendido este arte, sin embargo para mantener las operaciones de la casa tienen que dejar una de cada 24 piezas para pagar la luz, porque secan sus pieza en un horno eléctrico, ya que es más práctico para ellas.
Actualmente ella, en compañía de su tía Lorenza Ríos exhiben y venden sus creaciones artesanales en Managua el fin de semana a mediado de mes en Plaza Inter y los fines de semana de cada mes en Metrocentro.
Problemas comunes
-Según Tereza Sánchez el principal problema que tienen es la comercialización, porque en el mercado local sus productos no tienen mucha acogida.
-“Nos compran más los extranjeros y el problema es que no tenemos ningún lugar dónde ofrecer nuestros productos más que nuestro taller porque además no tenemos mucho dinero y con esto sólo sobrevivimos”, explica.
-También la falta de recursos ha impedido que se desarrollen, pero creen que sus productos podrían tener mucho mercado a nivel internacional y creen que cuentan con las calidades para poder exportar a cualquier lugar del mundo.
-En ambos lugares tienen que pagar un monto superior a los 100 córdobas por cada fin de semana que permanecen y a veces las ventas no cubren el gasto del viaje, la estancia en Managua y comida.