Aunque Waslala no cuenta con un mercado municipal, los comerciantes se las arreglan en estos tramos ubicados en la calle principal del poblado.

Waslala reclama atención gubernamental

Este bello municipio nació casi paralelamente con Siuna. Su nombre significa “Río de Plata” y sus primeros pobladores fueron personas tímidas, de hablar bajito y quienes se escondían ante la presencia de foráneos. Hoy, su gente y costumbres han cambiado mucho, y reclaman “a gritos” más atención del gobierno Luis Eduardo Martínez M.CORRESPONSAL /[email protected] Situado […]

  • Este bello municipio nació casi paralelamente con Siuna. Su nombre significa “Río de Plata” y sus primeros pobladores fueron personas tímidas, de hablar bajito y quienes se escondían ante la presencia de foráneos. Hoy, su gente y costumbres han cambiado mucho,
    y reclaman “a gritos” más atención del gobierno

Luis Eduardo Martínez M.CORRESPONSAL /[email protected]

Situado al extremo suroeste de la Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN), a 248 kilómetros de Managua, el municipio de Waslala reclama a gritos la urgente atención a sus múltiples necesidades, tantas, que sus habitantes dicen estar abandonados por el gobierno.

Por la lejanía de su cabecera departamental y por diversos decretos administrativos, Waslala, elevado a categoría de municipio en 1989, es atendido política y administrativamente por Matagalpa, ciudad distante a 118 kilómetros.

El último censo, realizado por la Alcaldía, da cuenta que en Waslala habitan 45 mil 826 personas, casi duplicando la cifra de 25 mil 540 habitantes registrada durante el censo nacional realizado en 1995, lo que indica un crecimiento demográfico anual de 14.5 por ciento.

El 70 por ciento de la población radica en la zona rural del municipio, el cual tiene una extensión territorial de un mil 291 kilómetros cuadrados.

Aunque se carece de información sobre los antiguos pobladores de Waslala y sus costumbres, se estima que la historia de este municipio es paralela a la del municipio de Siuna, en la RAAN, por la existencia, en tiempos pasados, de minas auríferas en los sectores de Parasca y Minas Viejas.

Algunos historiadores escriben que Waslala, nombre indígena que significa “Río de Plata”, era una inmensa montaña y sus pobladores “eran personas muy tímidas, que hablaban bajito y se escondían tras la presencia de cualquier foráneo. Los niños en las chozas andaban desnudos hasta la edad de ocho años. La gente era muy pobre y los adultos andaban descalzos o con caites.

Entre los primeros pobladores de Waslala se señala a Gregorio Fajardo, Pedro y Nicolás Gadea, Victoria y Francisco Rodríguez, Francisco Montalbán y Angelina Rivera

UN ETERNO PROBLEMA

Aunque los tiempos cambian, lo que no cambia en Waslala es la situación de sus carreteras y caminos. La historia de este municipio refiere que “solo existían ‘picaditas’ (caminos rústicos y estrechos) y demoraban días para llegar a El Tuma – La Dalia y a Matagalpa. Las mulas se pegaban en inmensos fangales entre un camino y otro”. Actualmente, el de las carreteras y caminos, es quizá el mayor de los problemas de Waslala, lo que afecta enormemente su economía.

La carretera Waslala – El Bálsamo (Siuna) está en mal estado y, con las lluvias de los últimos días, iniciaron nuevamente los denominados ‘pegaderos’. En tanto, los caminos de penetración hacia diversas comunidades rurales del municipio, sólo es posible transitarlos a pie o en bestia.

De acuerdo con el vicealcalde de Waslala, Javier Gadea Bermúdez, la situación se agrava porque, por el pésimo estado de las carreteras en el Triángulo Minero, los transportistas de esa zona “ahora salen por Waslala y todos traen exceso de carga”.

ASPECTOS ECONÓMICOS

La población de Waslala se dedica, fundamentalmente, a la agricultura, actividad orientada mayoritariamente a la producción de granos básicos, principalmente maíz y frijoles. Sin embargo, para la economía local, los principales rubros lo constituyen el cacao y el café y, en menor escala, la ganadería.

Según el vicealcalde Gadea, la producción de cacao orgánico, más la estabilidad en los precios y la comercialización directa en Alemania, hicieron que este rubro relegara a un segundo plano al café, rubro del que se produce un estimado de 60 mil quintales pergamino en todo el municipio.

En el caso de la ganadería, Gadea señala que, en Waslala existen unas 40 mil cabezas de ganado. Una parte de la producción es destinada a un doble propósito: engorde y crianza, y otra para el destace y comercialización.

SERVICIOS BÁSICOS

Durante el período gubernamental del ex presidente Arnoldo Alemán, en Waslala se invirtió cerca de 75.5 millones de córdobas en diversos proyectos, principalmente para los sectores de educación y salud; superándose, en gran medida, los problemas de ambos sectores.

Respecto a la educación, Gadea Bermúdez señala que “aunque hacen falta escuelas, el mayor problema es el déficit de maestros para atender las que ya hay. Este año es el que menos maestros aprobaron para Waslala, de 60 plazas solicitadas para este año, sólo aprobaron nueve.

En todo el territorio existen problemas para el abastecimiento de agua potable y, en el propio casco urbano de la cabecera municipal, durante el verano sólo se abastece al 15 % de la población que cuenta con este servicio.

En el caso del servicio de energía eléctrica en la cabecera municipal, el alcalde Valdivia Angulo señala que el tendido eléctrico existente “es obsoleto” y asegura que “en el mes pasamos ocho días con luz y 22 días en lo oscuro, por el mal servicio que Unión Fenosa está prestando”.

De las comunidades rurales, sólo El Naranjo cuenta con servicio de energía eléctrica, la que es generada por una pequeña planta que funciona con combustible y que únicamente presta el servicio de las seis de la tarde a las diez de la noche.

Seguridad ciudadana

Por muchos años Waslala fue considerado un territorio altamente peligroso por la existencia de gran cantidad de bandas delincuenciales que principalmente se dedicaban a la comisión de delitos de alta relevancia como secuestros, asaltos (robos con intimidación) y asesinatos.

-Sin embargo, con el Plan Permanente de Seguridad en el Campo, ejecutado de forma conjunta por el Ejército de Nicaragua y la Policía Nacional desde 1998, las bandas fueron desarticuladas y la comisión de estos delitos se redujo en más del 90%.

-Actualmente, la Policía de Waslala únicamente conoce de un grupo de tres personas, lideradas por Julio César Dormus, un delincuente con antecedentes desde 1996, según dijera recientemente el capitán Rodolfo Amador, jefe de la delegación policial en Waslala.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí