Emiliano Blanco M.
Soy un obrero de 63 años de edad y he visto que los últimos gobiernos de Nicaragua han ofrecido bellezas y a la hora de llegada se van “esquineados”. Entran con cierto capital en córdobas en uno de los bancos de aquí y terminan con cuentas en el extranjero en dólares (millones).
Son gobiernos plutocráticos. En otras palabras, los que gobiernan son personas de dinero, de capital. Al pueblo lo ven como una miserable parte de la sociedad que fastidia porque mucho protesta ya que busca trabajo y no hay.
Si los que gobiernan fueran honestos todo sería mejor. Deberían hacer público el presupuesto exacto con todo lo que ganan, incluyendo los viáticos de los ministros y vices, de los diputados, para que el pueblo se dé cuenta cómo se vuelven ricos y que sólo con ellos se va gran parte del presupuesto nacional.
¿Y eso es democracia? Si un obrero roba una gallina le echan 6 meses de prisión. De esa forma nunca podrá haber democracia.