Sebastián García Narváez fue diagnosticado con fractura en la mandíbula, producto de una golpiza que, afirma, se la propinó el guardaespaldas de un amigo de tragos.

Lesionado en borrachera

Salió a tomar con “unos amigos” y terminó en el hospital Maryórit Guevara G. [email protected] Cuatro botellas de guaro y rencillas personales provocaron que Sebastián García Narváez regresara a su casa con la mandíbula fracturada, un ojo morado y las costillas golpeadas, luego que se fuera con uno de sus amigos a “echarse unos tragos”. […]

  • Salió a tomar con “unos amigos”
    y terminó en el hospital

Maryórit Guevara G. [email protected]

Cuatro botellas de guaro y rencillas personales provocaron que Sebastián García Narváez regresara a su casa con la mandíbula fracturada, un ojo morado y las costillas golpeadas, luego que se fuera con uno de sus amigos a “echarse unos tragos”.

Según García, cuando regresaba a su casa en el Barrio Tierra Prometida después de vender “cosa de horno”, se encontró a Adolfo Morales, un viejo amigo que lo invitó a “tomarse una media”.

“Acepté ir a tomar a la casa de su papá por la vieja amistad, porque hace dos meses que no nos hablábamos por unos problemas que tuvimos”, expresó.

Agregó que esa tarde Adolfo Morales, abogado de profesión, no andaba solo sino en compañía de Daniel Corea, su guardaespaldas, por lo que los tres se fueron a casa del padre de Adolfo, donde se tomaron dos botellas.

“Al parecer a Adolfo el guaro se le subió a la cabeza y comenzó a discutir con su guardaespaldas, lo que molestó a su padre y nos corrió de la casa”, afirmó García.

MAS LICOR

Pero la corrida y las dos botellas no fueron suficientes por esa noche, por lo que Adolfo detuvo un taxi para llevarse a sus amigos a seguir tomando en su casa, ubicada en el Barrio San Judas, de los Raspados Loli 6 cuadras al sur. Aunque antes de montarse al taxi, Adolfo le dijo a su guardaespaldas que a su casa no se apareciera.

“Estando los dos en la casa, mandó a traer otras dos botellas. Al rato me aburrí y le dije que me iba para mi casa porque andaba bien mareado. Entonces salí de su casa y le dijo a Daniel, que en ese momento apareció, pegale a ese hijue…, como Daniel andaba menos mareado, me golpeó cuanto quiso”, manifestó.

SACADO A PATADAS

García relató que lo sacaron a patadas y a puñetazos, mismos que no pudo esquivar debido a su estado de ebriedad. Producto de los golpes, fue trasladado al Hospital Roberto Calderón, donde le diagnosticaron “fractura en la mandíbula” por lo que ahora los dientes los tiene amarrados con alambres en espera de que se rehabilite y ya no necesite de una operación.  

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