AFP
SAN SALVADOR.- Los XIX Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe San Salvador-2002, considerados “de pobres para pobres” por la condición de los países participantes, transcurrían ayer en su primera jornada sin despertar mayor interés entre el público salvadoreño, pero sí muy vigilados por la Policía y el ejército.
Calificados por el secretario general de la Organización Deportiva Centroamérica y del Caribe (ODECABE), Héctor Cardona, como “juegos de pobres para pobres”, en alusión al subdesarrollo de las naciones participantes, se desarrollaban en 16 escenarios, pero sin mayor asistencia de los salvadoreños a pesar del asueto de fin de semana.
Las competencias, que se iniciaron oficialmente la noche el sábado, no encontraron espectadores y el más claro ejemplo fue el Estadio Cuscatlán de San Salvador, donde se realizó la doble programación de fútbol, que incluyó el encuentro en el que El Salvador derrotó 4-0 a Nicaragua.
En contraste la inauguración de las justas, la noche del sábado, tuvo una asistencia de 30,000 personas entre invitados especiales, voluntarios y aficionados que pagaron su ingreso al estadio nacional de La Flor Blanca, en el sector oeste de San Salvador.
Pero ayer, los habitantes de la capital salvadoreña parecían ajenos a la competencia, con excepción de la jornada de béisbol, en el parque Saturnino Bengoa, en el sector oeste capitalino, que sí contó con una asistencia regular.
A muchos salvadoreños los han confundido los horarios de los eventos, que cambiaron a última hora, al grado que muchos se quejaron en llamadas telefónicas a las radios por no conocer el calendario de las competencias.
El sábado durante su discurso inaugural, el presidente salvadoreño Francisco Flores destacó el espíritu de alegría que prevalecerá durante los Juegos.
“Valores como la paz, la democracia y la libertad, que con tantos sacrificios ha alcanzado nuestra región, tienen su permanencia garantizada, en una generación que valora el deporte como condición indispensable, para el desarrollo integral de la sociedad”, aseguró Flores.
Los XIX Juegos se desarrollan bajo rigurosas medidas de seguridad a cargo de la Policía Nacional Civil (PNC) y el Ejército, tanto en los escenarios deportivos como en la Villa Olímpica, ubicada en el campus de la Universidad de El Salvador (UES).
En la justa deportiva, que concluirá el próximo 7 de diciembre, participan más de 4,000 atletas y 2,250 delegados procedentes de 31 países, entre los cuales no figura Cuba, la potencia deportiva de la región, que decidió no asistir alegando temor por la seguridad de sus atletas.