Dr. Roberto González Villanueva*
Definitivamente, Nicaragua es el país de los entuertos; mientras altos funcionarios del Gobierno gozan de altos salarios que no les “alcanzan” para pagar estudios de sus hijos, otorgándoles jugosas y beneficiosas becas y además autorrecetándocelas para sí mismos, becas que según la ley deberían ser para personas de escasos recursos económicos, un grupo de 60 jóvenes con discapacidad auditiva (sordos) lucha porque se incluya en el presupuesto nacional una partida para la preparación de instructores sordos para poder ellos continuar con la educación secundaria una vez terminen la enseñanza primaria.
En la educación técnica Inatec se le niega al joven discapacitado José David Pérez el derecho a recibir los títulos correspondientes a dos cursos por él aprobados. ¿Qué tal? ¿Hasta cuándo Nicaragua será un remedo de país?
* Director Ejecutivo Fundiscap.
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