- Ya son varios los temblores que han ocurrido en los últimos días tanto frente a las costas del Caribe como en el Pacífico
Moisés Martínez [email protected]
La Costa Atlántica fue sacudida por otro fuerte temblor la madrugada de ayer, cerca de la zona en cual hace cuatro días se registró otro movimiento telúrico, con una magnitud de 6.6 en la escala Richter.
El sismo de ayer tuvo una intensidad de 5.0 grados y ocurrió a eso de las dos de la madrugada, localizándose su epicentro a 473 kilómetros al este de Managua, en las aguas del mar Caribe.
Debido a que ocurrió en una zona en la cual no hay equipos cercanos de registros sísmicos, el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) no pudo determinar las causas exactas del movimiento.
Según Alan Morales, sismólogo de turno, lo más probable es que las causas de estos movimientos sean “fracturas” en la placa continental sobre cual se “sostiene” Nicaragua.
“Este choque de placas en el fondo marino, puede ser por las fracturas en la placa continental sobre la que está montada el país, pero debido a que la red sísmica está en mayor parte en el Pacífico, es que no podemos dar un dictamen más exacto de las causas”, reconoció Morales.
“Ya con esto son tres eventos en la semana en la zona del Atlántico. Es normal que cuando la energía se acumula, se libere de un solo, o se libera en réplicas. Lo que se espera es que su frecuencia y la intensidad disminuyan, pero tampoco podemos descartar un temblor más fuerte”, agregó.
SISMOS HAN SIDO SEGUIDOS
Este evento telúrico se suma a una serie de sismos que han afectado al país en la última semana. Al mediodía del viernes, un fuerte temblor asustó a los nicaragüenses, con su epicentro localizado en el Océano Pacífico, frente a las costas de Puerto Sandino. Su intensidad fue de 5.2 en la escala Richter, a una profundidad de 68 kilómetros.
Junto al sismo de 6.6 grados ocurrido en Bluefields, el mismo miércoles pasado se produjo otro de 4.9 frente a las costas del Golfo de Fonseca, en el Océano Pacífico.
Un día después, el 21 de noviembre, los sismógrafos detectaron un temblor de 2.6 Richter frente a San Juan del Sur, Rivas, en el sur de Nicaragua. Horas más tarde, otro temblor de 3.0 en la misma escala, meneó las aguas del Pacífico frente a Poneloya, en el occidente del país.