- Magistrados descalifican dictamen de la Procuraduría General de la República y anuncian vigilancia en el proceso
José Adán Silva [email protected]
La Corte Suprema de Justicia anunció ayer que respetará la validez jurídica de la Ley 364 ó Ley Especial para la Tramitación de Juicios Promovidos por las personas afectadas por el uso de pesticidas fabricados a base de DBCP, durante el juicio que los trabajadores afectados por el Nemagón han interpuesto contra varias empresas norteamericanas.
Líderes sindicales y representantes de los trabajadores afectados por el pesticida, se reunieron la mañana de ayer en la Corte Suprema de Justicia con los magistrados Rafael Solís y Francisco Rosales, para pedir una explicación de este poder del Estado sobre el dictamen que sobre la Ley 364 elaboró la Procuraduría General de la República, donde tal ley la declaran inconstitucional.
DESCALIFICAN A FIALLOS
El magistrado Francisco Rosales dijo que la inconstitucionalidad a la que hace referencia el dictamen de la PGR no ha sido declarada nunca, “quien hizo un dictamen y lo envió a los jueces, fue el procurador Francisco Fiallos, y él no tiene ninguna facultad para hacer eso, tristemente eso no fue más que una evidencia del tipo de presiones que reciben los tribunales de justicia”.
“La única institución que puede declarar la inconstitucionalidad de una Ley se llama Corte Suprema de Justicia y en pleno, de tal manera que un funcionario aislado no puede declarar constitucionalidad o inconstitucionalidad de una Ley…, los trabajadores pueden estar totalmente tranquilos, los jueces son independientes en su quehacer”, señaló Rosales.
El líder sindical de los trabajadores y ex trabajadores de las bananeras que fueron afectados por el Nemagón, Victorino Espinales, agradeció la posición de la CSJ, y manifestó su esperanza en que los jueces fallen apegados a derecho y libres de presiones de ningún tipo.
Alrededor de 9,500 personas podrían haber sido afectadas por el tóxico, el cual aplicaban directamente en las plantaciones de banano en el Occidente del país, sin protección alguna y sin que nadie los previniera de los efectos dañinos del químico.