- Un proyecto para el saneamiento y un programa ambiental que tienen un costo de 22 millones de dólares, será financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), organismo que, en un esfuerzo
conjunto con las autoridades locales, se propone
desarrollar un centro turístico
Miguel FloresCORRESPONSAL/ [email protected]
Uno de los principales atractivos de la “Ciudad de las Flores”, es la laguna volcánica de Masaya que de no estar contaminada sería el lugar ideal para desarrollar proyectos de importancia económica como el ecoturismo, la pesca y constituiría la principal reserva de agua potable.
La realidad de este hermoso espejo de agua es otra, pues está contaminada por las descargas de aguas residuales de la ciudad, la basura y desechos agroquímicos de las áreas agrícolas. Ante esa degradación ambiental y dado que es un potencial turístico y natural del país; el Banco Interamericano de Desarrollo, (BID) ejecutará en los próximos 10 años el proyecto de saneamiento y programa ambiental con un costo de 22 millones de córdobas.
Lograr sanearla es el trabajo coordinado que persigue el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (MARENA), la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (ENACAL) y la Alcaldía de Masaya, entre otros.
EL ÉXITO DEL SANEAMIENTO
Carlos Iván Hüeck, Alcalde de Masaya, dijo que solamente revertiendo las aguas negras a otro lugar y controlando el manejo de basura se puede lograr con éxito el saneamiento.
También el proyecto contempla, ecplicó Hüeck, la construcción de un biofiltro que repondría las pilas de oxidación, las que vierten sus aguas sin ser tratadas a la laguna, y estará ubicado detrás de El Coyotepe.
“Después de detener la contaminación, viene la segunda fase de limpiar toda la basura, plásticos y otros desechos que han caído en los últimos 20 años”, precisó Hüeck.
A su juicio, cuando se logre concretar la limpieza indudablemente se convertirá en centro turístico natural, porque a la par se encuentra la vista del parque Volcán Masaya, los farallones, la lava petrificada propia para excursión y las actividades acuáticas en general.
GRAN ATRACTIVO TURÍSTICO
Boris Gutiérrez, alcalde de Masatepe, señaló que saneada la laguna se explotaría el turismo en todas sus expresiones. “Por ejemplo ahí se implementaría el turismo de aventura, barcos de vela, pesca deportiva, natación; actividades recreativas como: navegación, ecoturismo, excursiones y su gran belleza escénica, circundada por un lado por los altos acantilados verticales y las coladas de lava endurecida; serían las atracciones que para ningún turista pasaría inadvertido”, consideró Gutiérrez.
Héctor Luis Alemán, habitante de Venecia, insiste que de limpiarse la laguna se puede practicar la pesca deportiva, porque de ahí se sacan peces como: guabina, guapote, mojarra y sardinas.
“Recuerdo que Somoza García venía a Venecia a vacacionar y practicaba la pesca deportiva, competencias de lanchas, natación y remos; eso indicaba que en aquellos tiempos la laguna sí era en verdad una atracción turística”, recordó Alemán.
UBICACIÓN
La Laguna de Masaya ocupa el extremo oriental de la caldera volcánica, arrinconada por las lavas de los volcanes gemelos, cuyas correntadas, hoy petrificadas, descendieron por la pendiente oriental internándose hacia el fondo de la laguna.
Posee una forma semilunar. Según el proyecto de saneamiento de la laguna de Masaya, elaborado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), ésta no cuenta con un sistema de evacuación natural y está ubicada en una caldera volcánica, con una superficie de nueve kilómetros cuadrados y una profundidad de hasta 80 metros.
La cuenca cubre un área de 219 kilómetros cuadrados, agrupando a una población total de unos 150 mil habitantes, repartidos en nueve municipios colindantes como: Nindirí, Masaya, Masatepe, Nandasmo, La Concepción, entre otros.
Los principales problemas que afectan actualmente la calidad del agua son las descargas del afluente de las pilas de oxidación; las basuras sólidas; el arrastre de los sedimentos provenientes de sus cuentas y los agroquímicos.