¿Perdió Saddam Hussein?

Después de que el 8 de este mes el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas votara por unanimidad una resolución que le ordena a Irak a desarmarse o a sufrir “serias consecuencias”, sería lógico pensar que Saddam Hussein ha sido derrotado. Pero, ¿es así realmente?

En primer lugar, no hay que olvidar que después de que las tropas iraquíes fueron expulsadas de Kuwait en 1991, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ha pasado una serie de resoluciones que Saddam Hussein se ha dado el gusto de escoger cuáles de ellas cumplir y cuáles no. Esta vez, la Resolución 1441 fue aprobada después de muchas semanas de discusión en el seno de ese organismo. Los principales promotores de la misma fueron Estados Unidos y Gran Bretaña. Los quince miembros del órgano de seguridad, incluyendo Siria, la aprobaron. El Parlamento iraquí se mostró indignado por su contenido y la rechazó, pero el miércoles pasado, en una carta de nueve páginas a las Naciones Unidas, Hussein la aceptó, aunque a regañadientes.

El primer paso que implica el cumplimiento de la resolución consiste en permitir el retorno a Irak del equipo de inspectores de armas. Éstos llevan consigo el mandato de determinar si ese país cuenta o no con programas de armas químicas, biológicas y nucleares. Los inspectores, que ya estuvieron antes en Irak, tuvieron que salir de ahí hace cuatro años cuando Hussein no permitió que inspeccionaran su red de palacios donde en ese entonces se sospechaba que pudieran ocultarse algunos de los programas para el desarrollo de armas de destrucción masiva.

El siguiente paso es que para el próximo 8 de diciembre Irak tiene que haberle entregado a los inspectores una lista “total, precisa y completa” de todos sus programas biológicos, químicos y nucleares, so pena de sufrir “serias consecuencias”. Los inspectores, que esta vez llevan consigo equipos de detección mucho más sofisticados que los anteriores, no podrán ser restringidos en sus funciones por las autoridades iraquíes. En la carta a las Naciones Unidas, Irak despotrica en contra de Estados Unidos e Inglaterra, y asegura que “las mentiras y manipulaciones de la administración norteamericana y del gobierno británico serán expuestas” e insiste en que no cuenta con ese tipo de armas. A más tardar, los inspectores deberán pasar su reporte final al Consejo de Seguridad de la ONU el 21 de febrero del próximo año.

La pregunta que cabe es si Estados Unidos e Inglaterra están dispuestos a aceptar un reporte que no satisfaga sus expectativas. Después de todo, dentro de la administración Bush hay quienes ponen en duda la capacidad de algunos de los inspectores. Recientemente, el jefe de éstos, Hans Blix, fue acusado por un colega suyo y ex viceministro de Relaciones Exteriores de Suecia, de ser “débil”, “fácil de engañar” e “indispuesto para una confrontación con Saddam Hussein”.

Después de que Hussein aceptara la Resolución de la ONU, el presidente George W. Bush fue preguntado sobre cómo reaccionaría Estados Unidos en caso de que Irak incumpliera con alguna parte de ella. Su respuesta fue: “Cero tolerancia. Esto es lo más claro que puedo ser. No toleraremos ningún fraude, negación o mentira, punto”.

Las palabras de Bush parecieran indicar que Estados Unidos está dispuesto a actuar militarmente a la primera señal de incumplimiento por parte de Irak, pero eso, al menos teóricamente, no es posible de acuerdo a la Resolución 1441 que manda que el asunto sea sometido nuevamente a consideración del Consejo de Seguridad, y ahí es donde algunos analistas temen que Hussein pueda salirse con la suya, ya que en el pasado ha demostrado una gran habilidad para manipular a las Naciones Unidas.

Pero tomando en consideración que ya Estados Unidos ha dicho anteriormente que no supeditará su política exterior a lo que dispongan las Naciones Unidas y que la administración Bush acaba de lograr un resonante triunfo electoral que le dio el control total del Congreso, resulta altamente improbable que se vaya a inhibir de actuar si decide que así le conviene a sus intereses. Y en ese caso, podemos estar seguros de que contaría, al menos, con el apoyo de Inglaterra. Pero, de momento, es demasiado temprano para decir si Saddam Hussein ha sido finalmente derrotado.  

Editorial
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