- El nica habla sobre el nuevo mentor
Edgard Rodríguez C. [email protected]
Aún cuando el más inepto de los mentores esté al frente del equipo, los jugadores profesionales saben cuál es su misión: jugar tan duro como sea posible.
Marvin Benard no tendrá a un incompetente como manager en la próxima campaña si continúa en San Francisco, pero los cambios no es algo que le preocupe.
“Uno no sale a jugar fuerte pensando en los mánagers, se hace porque esa es nuestra obligación. Además, si no lo hacés, traen a otro por vos”, afirma el pinolero.
En la temporada venidera, los Gigantes tendrán a Felipe Alou como su timonel, luego que no se pudo extender la permanencia de Dusty Baker en el conjunto.
“Tuve algunos roces con Dusty, pero en líneas generales sé que es un buen dirigente. A lo mejor su salida debió ser de otra forma, pero ni modo, se ha ido”, dice.
-¿Conocés a Alou?
“Conocerlo a fondo no, pero sí nos saludamos cuando nos vemos, siempre me pregunta por mi familia y me parece una buena persona. Vamos a ver qué sucede”.
-¿Cómo lo imaginás como tu manager?
“He escuchado buenas opiniones sobre él en cuanto al trato a los jugadores. Además es latino y eso es un factor importante que puede permitir que nos identifiquemos”.
-¿Eso podría abrirte más espacio?
“Lo único que te garantiza más tiempo de juego es tu trabajo. Con Baker yo jugué porque creo que hice méritos para eso. Aquí nada te viene de regalo”.
-¿Extrañarás a Dusty?
“Algo así como extrañar, no lo creo. Uno extraña a su familia. Agradezco que en un momento confió en mí, pero yo aproveché ese espacio que se me brindó”.
-¿Qué sabés acerca de tu futuro?
“Nada. Creo que nadie lo sabe. Ahora, estoy listo para aceptar la realidad que me toque vivir. Si sigo aquí (en los Gigantes) bien, si me cambian, también. No hay problema”.
-Aquí se habló de interés de los Marlins en vos…
“Primera noticia que tengo. No lo sabía. Pero no estaría mal. El clima de Miami me gusta. Yo lo que quiero es jugar diario porque mi mente y mi cuerpo me dicen que puedo hacerlo”.
¿JUGARÁ AQUÍ
“Mi viaje a Nicaragua sigue en pie para enero del próximo año. Inicialmente pensé jugar en la Liga de Dominicana; pero hacerlo en Nicaragua, además de ser un orgullo, es una forma de dar las gracias a las personas que creen mí. Ya tengo la autorización de los Gigantes para ir”.