Vida de modelo

La fascinación del mundo de la moda y la publicidad, es el imán para que muchas mujeres incursionen en el modelaje. Unas se quedan en el intento de alcanzar su sueño: pisar la alfombra roja de grandes diseñadores. Mientras otras, como la nica Mayté Argüello, comparten el éxtasis del glamour y las cámaras, que conlleva […]

  • La fascinación del mundo de la moda y la publicidad, es el imán para que muchas mujeres incursionen en el modelaje. Unas se quedan en el intento de alcanzar su sueño: pisar la alfombra roja de grandes diseñadores. Mientras otras, como la nica Mayté Argüello, comparten el éxtasis del glamour y las cámaras, que conlleva trabajar para Oscar de la Renta, Armani, Carolina Herrera y Channel

Alta y delgada, una cabellera castaña con colochos y una sonrisa que iluminó la sala donde la encontramos, así es Mayté Argüello, de 27 años, modelo internacional que ha trabajado para diseñadores de la talla de Oscar de la Renta, Carolina Herrera y Armani, entre otros.

Comenzante un poco tarde en el mundo del modelaje…

“Sí, a los 19 años, pero lucía como que tenía 14, eso me dio la ventaja de que todavía me miraba bien tierna”.

¿Ser modelo era una inquietud que tenías desde hace cuánto tiempo?

“Desde que estaba pequeña a mí siempre me encantó. Mi mamá me decía que yo posaba para las fotos, tengo allí unas guardadas. Cuando estaba en la escuela nos dijeron un día que viniéramos y que habláramos de la carrera que nosotros queríamos estudiar cuando fuéramos grandes y yo escogí modelo.

“No es una carrera que se estudia en una universidad, es una carrera que es bien sacrificada, súper competitiva, pero eso lo vas aprendiendo con la experiencia, hay escuelas, claro, que ayudan, yo estudié modelaje y etiqueta casi dos años en una escuela muy prestigiosa”.

¿Cómo hiciste el contacto con la agencia?

“Hice una sesión de fotografías y me fui a una agencia que se llama Michelle Pormier, que es donde comencé a trabajar, y lo primero que hice fue en una revista alemana, hice portadas y como seis páginas adentro en Fashion, hice dos o tres números para esa revista”.

¿Cómo te sentiste la primera vez que posaste?

“La primera vez que hice un desfile de modas sí me temblaban las piernas antes de salir, eso fue en un centro comercial en Miami, ahora he modelado en hoteles, New York, en revistas y pasarelas de Estados Unidos, para Oscar de la Renta, Carolina Herrera, Armani, Channel”.

¿Se podría decir que sos una modelo famosa?

“No, yo no he llegado al punto de ser famosa en los Estados Unidos, yo soy una modelo internacional porque viajo internacionalmente, pero no soy una Cindy Crawford ni tampoco me lo creo, pero sí he hecho mis buenas cosas, mis campañas, y todavía estoy en la lucha.

“No creás, esto es muy difícil. Hay muchas modelos bellas, pero sí se siente uno importante porque en este momento si un cliente te contrata a vos es porque realmente le gusta tu apariencia, él quiere que vos representés su línea y por eso se siente uno especial, es algo que uno lo hace con orgullo”.

¿Qué hacés para cuidarte?

“Gracias a Dios soy toda natural, nunca me he hecho cirugía, dietas no las hago, sí como bien, trato de no comer chiverías, no tomo soda, como ensalada, mucho pescado, pollo y muchos vegetales y frutas, muy poco dulce”.

¿Planes?

“Quiero comenzar a actuar, ya hice mi primera películ, es un papel pequeño, pero es un buen papel en la película “The family album”, yo muero en la película, ojalá que salga adelante, estoy estudiando actuación y quiero seguir modelando”.

El lado oscuro del lente

Lo más difícil de este mundo del modelaje…

“Realmente no hay cosas difíciles, no siempre es glamoroso, algunas veces te ponen en el invierno en vestido de baño, está súper frío afuera, casi nevando y uno tiene que estar sonriendo, y realmente tenés que lucir como que estás divirtiéndote o algunas veces estás en verano, en el sol, a 90 grados y estás con abrigos de piel, eso como que te cansa.

“Lo más difícil creo que es cuando hay situaciones en donde clientes, fotógrafos, te quieren seducir, eso te pone en una situación rara donde no querés cerrarte las puertas, pero también no querés hacer lo que ellos digan, uno tiene que ser discreta, pero a la vez poner a la gente en su lugar, es una situación muy incómoda, realmente difícil”.

¿Novio?

“En este momento no tengo novio, hace dos años que estoy viviendo fuera de una maleta porque estoy viajando, es difícil conservar un novio de larga distancia”.  

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