Los escamosos nicas

Conoce las historias de los “Pedrito Coral” nicas. Un tipo de hombres que juegan a Adonis criollos recurriendo a las mentiras para impresionar a las mujeres y presumir con los amigos Ricardo Cuadra Garcí[email protected] Un nuevo tipo de hombres ha emergido en los últimos meses. Adonis criollos que recurren siempre a las mentiras para impresionar […]

  • Conoce las historias de los “Pedrito Coral” nicas. Un tipo de hombres que juegan a Adonis criollos recurriendo a las mentiras para impresionar a las mujeres y presumir con los amigos

Ricardo Cuadra Garcí[email protected]

Un nuevo tipo de hombres ha emergido en los últimos meses. Adonis criollos que recurren siempre a las mentiras para impresionar a la mujer que pretenden conquistar o para causar la envidia de sus amigos. Clones, corregidos y aumentados, del más “másimo” de los personajes de televisión, Pedro “El Escamoso”.

Su peculiar look es imitado por decenas de “mompirris” de todas las edades, quienes no escatiman costos, ni esfuerzo, para parecerse lo más posible a esta especie de play boy de pueblo. Bailan a la perfección el “Baile del Pirulino”, y en su léxico no faltan frases como: “Ay, sagrado rostro”, “Virgen santísima”, “Divino baby”, “Yo veré mi negro” y “Pa’las que sea”. Los menos osados se conforman con ser sólo escamosos: mentirosos a más no poder y extremadamente presumidos.

“Me gusta presumir”

“Me gusta presumir ante los demás, especialmente delante de las mujeres”, confiesa José Malespín Urbina, de 21 años, quien asegura ser “un poquito escamoso”. Un manojo de llaves puede resultar un buen aliado si de aparentar se trata. “Siempre que voy a una fiesta ando las llaves de mi casa en la mano, pero les digo a las muchachas que son las de mi carro”. Según Malespín Urbina, más de una joven se ha tragado ese cuento.

Cuando una joven le pregunta en qué trabaja, siempre responde que de oficinista, aunque esté desempleado. Asimismo, niega que tome licor. “A las muchachas les digo que soy Juan Camaney, el hombre que sólo baila tango, masca chicle, pega duro y tiene viejas por montón, tururún”.

Este joven se ufana de que rara vez habla con la verdad. Según él, la vida es una broma y sufre quien la toma en serio. Fiel televidente de Pedro “El Escamoso”, asegura haber tomado prestadas “algunas tácticas” para impresionar a las mujeres y amigos. “Considero que si se me presenta una oportunidad, tengo que aprovecharla, como Pedro, que le dijo al japonés que era mecánico y no sabía nada”.

Para el estudiante de arquitectura, Silvio Ramón Omier Mendoza, de 26 años, el mentir es un buen arma para conquistar a las mujeres. “Vos, sabés, cuando una jaña te gusta le prometés el cielo y la tierra si es posible, aunque después no le cumplás nada de lo que le dijiste”.

“A las mujeres les gusta sentirse protegidas, y ya saben la fama que tenemos los matagalpinos de valientes y pelioneros, por eso cuando yo voy a un lugar me llego a imponer, me gusta impresionar, y les hago ver que soy el chavalo de la película, por eso yo mismo me puse el mote de El Salvaje, para que me respeten y sientan que están con un hombre de verdad”, dice.

“Algunas de las mentiras que digo son piadosas, para que mis amigos no se sientan mal, y otras veces para lograr lo que quiero. Recientemente, para que unos amigos se integraran en una plancha para las elecciones estudiantiles les aseguré que si participaban en nuestra plancha iríamos después un fin de semana a Montelimar. Todavía me están preguntando cuándo vamos a ir allá”.

El Panameño

Para conquistar a una joven, Omier Mendoza le hizo creer que era panameño. Amparado en el color de su piel y la forma de su cabello, sólo se esforzó un poco para hablar con acento cubano y colombiano para engañar a la joven.

“Durante mucho tiempo le hice creer que era de Panamá. Siempre andaba en mi cartera unos cuántos dólares que le sacaba a escondidas a mi papá y a mi mamá. La muchacha me descubrió hasta que un día me miró con mi hermana, que era amiga suya”.

“Destaco sus atributos”

Estrategias para conquistar a las muchachas existen muchas, pero la preferida de Abdol Aguirre Munguía, de 19 años, es destacar al extremo los atributos (que en muchas ocasiones no existen) de las mujeres. “Si la muchacha que me gusta usa el pelo largo y suelto, pues le digo que así me gustan las mujeres; con el pelo largo y suelto. También me gusta decirles que se miran bien lindas cuando caminan con ese cuerpazo que tienen”.

“También destaco sus ojos, eso nunca falla, a las mujeres les gusta que le digan que tienen unos ojos bien lindos y cuando las invitás a salir y te preguntan a dónde, les respondás: dónde vos querrás, amor”, asegura.

Víctima de sus mentiras

Jorge Evelio Jirón Chamorro, no siempre dice su verdadero nombre cuando conoce a una joven. Según él, eso está en dependencia de la correspondencia que se tenga. “Si estás hablando con una chavala y te está cortando, casi no te quiere responder lo que le preguntás, pues le doy un nombre falso, pero si veo que es sincera le digo la verdad”.

“Cuando me preguntan si tengo novia, siempre digo que no. Y quién va a decir que sí”, asegura. La táctica de este ‘Escamoso’ es concordar en cada cosa que la joven le platique y le propone una relación formal, aunque sólo sea con la intención de pasar un buen rato. Asimismo, también utiliza la táctica de resaltar falsos atributos y recomendar cierto tipo de ropa, para que la muchacha se mire “mejor”.

Este joven ha sido víctima de sus propias mentiras en un par de ocasiones. Una vez invitó a una muchacha al cine, pero se le armó la de San Quintín cuando se encontró con su novia. En otra oportunidad, en una fiesta en la UNI, conoció a una joven y tras enamorarla y jurar y perjurar que no tenía novia, intercambiaron besos, pero a los pocos minutos se apareció su novia.

Jorge Evelio pasaba el resto de la noche disfrutando de la fiesta en compañía de su novia hasta que su reciente conquista se le acercó y le reclamó por haberla dejado sola en el aula donde estuvieron romanceando. Ante el reclamo y la mirada atónita de su novia, no le quedó más salida que negar todo y decirle a la joven: “Yo no te conozco”. Ya se imaginarán ustedes el resto. Por si fuera poco, la muchacha lo llamó por teléfono al día siguiente a su casa para decirle hasta de lo que iba a morir.

Manejando su ciclotaxi encontramos en el mercadito de Ciudad Sandino a Robinson Adolfo Rodríguez, de 22 años. Con camiseta “socadita” y botas vaqueras traslada a diario a las personas que visitan ese centro de compras.

La caponera de este Pedro Coral tiene una grabadora que anima con su música el recorrido del cliente. La radiograbadora porta en la casetera música del Pirulino. Todas las noches mira los capítulos de la telenovela número uno en Nicaragua. Aunque le gusta imitar a Coral, asegura que el pelo largo y las botas siempre los ha usado, debido a su condición de boaqueño.

“Cuando miré la nota del baile, me gustó y por suerte no me costó, practicaba diario, y después me invitaron a concursos. Gané varios, he participado en el concurso de la Radio Tigre y en otros que se realizan en los departamentos”, asegura.

En sus giras por el interior del país ha conocido a varios escamosos en Masaya, Granada y Carazo. Mentiroso como Pedro, “pero no tanto mujeriego”, soñador, “pero no me las doy de guapo, soy guapo”.

Imitadores

Kenner Bismarck Flores Solano es un profesor de inglés que baila (a la perfección) y se viste como Pedro Coral Tavera, desde hace algunos meses. Su pelo largo es, al igual que el de Pedro “El Escamoso”, producto de extensiones. La forma tan peculiar y ese estilo tan único para bailar y vestirse, fueron los factores que lo motivaron a imitar.

“Al inicio, cuando empecé a bailar me costó un poco, es difícil poner el cuerpo tan tenso, encorvarse y sacar pecho y pompis a la vez. Creo que perfeccionarme me tomó como unos tres meses”, relata Flores Solano, quien baila desde los cinco años. Muchas personas le piden que les enseñe a bailar “El Pirulino”, pero no quieren pagar lo que les pide. “Uno debe hacer valer lo que sabe y su tiempo”.

Se identifica con el personaje del “Escamoso”, en su estilo tan propio y que es un poquito mentiroso. “No hay nadie en la vida que no mienta, aunque sean mentiras piadosas”. Tachado de mujeriego, insiste que la fama es por parecerse a Pedrito Coral, pero nada más.

Muy solicitado para eventos sociales, recientemente bailó en la celebración del aniversario de la Cámara de Comercio, que se realizó en el Hotel Intercontinental Metrocentro. Durante la semana labora en un colegio privado impartiendo clases de inglés, y los fines de semana realiza shows en centros de diversión.

Casado, pero separado, asegura que su vida artística, muchas veces fuera de Managua, molestaba mucho a su esposa. Planea crear un grupo de baile y su mayor sueño es bailar “El Pirulino” en Sábado Gigante. “Soy un soñador, considero que aquel que no cree en la belleza de sus sueños no los llega a realizar”.

¿Existe una Paula en tu vida?

Muchas… pero acabo de conocer a una hace poco que es muy especial, no la he visto recientemente, pero voy a ir a Nandaime a visitarla.  

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