A cuatro años de aquel devastador huracán Mitch en octubre de 1998, en la población de Posoltega, las huellas del desastre parecen imborrables.

Estamos mejor preparados que cuando el Mitch

Afirma director de Ineter durante foro científico en cuarto aniversario de tragedia Benjamín Blanco [email protected] Han pasado cuatro años desde que Nicaragua vivió su diluvio. “El 30 de octubre de 1998 a las 10 y 50 minutos de la mañana, en medio de un tenaz aguacero, un ruido atronador anunció la llegada de una avalancha […]

  • Afirma director de Ineter durante foro científico en cuarto aniversario de tragedia

Benjamín Blanco [email protected]

Han pasado cuatro años desde que Nicaragua vivió su diluvio.

“El 30 de octubre de 1998 a las 10 y 50 minutos de la mañana, en medio de un tenaz aguacero, un ruido atronador anunció la llegada de una avalancha de lodo, rocas y árboles que sepultó a los poblados de El Porvenir y Rolando Rodríguez, provocando la muerte a unas 2,500 personas”, recordó Graziella Devoli.

Ella trabaja en la Dirección de Geofísica del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), donde ayer se realizó un foro científico para conmemorar el cuarto aniversario del paso del huracán Mitch, uno de los desastres naturales más devastadores en la historia de Nicaragua y de la región centroamericana.

Según Claudio Gutiérrez, director del Ineter, a cuatro años del Mitch, Nicaragua ahora cuenta con avances tecnológicos que permiten a las instituciones y por ende a la población en general, estar mejor preparadas al momento de enfrentar los efectos de fenómenos meteorológicos extremos.

“En estos últimos cuatro años, entramos a la era de las estaciones meteorológicas automáticas en tiempo real, así como a la era de las estaciones hidrométricas en tiempo real que actualmente están en el Río Escondido, Malacatoya y Estero Real y un sistema de imágenes de satélite de alta resolución, vía internet”, expresó Gutiérrez.

Otros logros enumerados por el director del Ineter son la creación de un centro de pronóstico de ríos y de la unidad de deslizamientos, y además la adquisición de equipo meteorológico, 20 estaciones pluviométricas, tres computadoras, radio comunicadores, vehículos, etc., todo gracias a la cooperación internacional.

“Este foro no es sólo como una curiosidad estadística donde se analizaron numéricamente los estragos causados por el Mitch, sino que es información necesaria que le permitirá al país, diseñar el desarrollo sobre bases más seguras y tomar en cuenta factores de seguridad al momento de construir puentes, diseños de puentes y alcantarillas, etc.”, indicó Gutiérrez.

ABUNDANTE DOCUMENTACIÓN NUMÉRICA

La documentación numérica del Mitch también contribuye a explicar los diferentes grados de daños que ocurrieron en el territorio nacional.

Un mapa que abarca el período del 21 al 31 de octubre de 1998, demuestra, por ejemplo, por qué los daños fueron mayores en el Occidente y en el Norte del país y mínimos en la Costa Atlántica.

Otra lección que dejó el Mitch es que al comparar los niveles diarios de precipitación de Occidente, con los que ocurrieron en Managua, se demuestra la influencia que éstas tienen en la respuesta de una cuenca hidrográfica, y nos da ciertas referencias de lo que podría ocurrir en la Cuenca Sur de Managua, si alguna vez se presentaran aquí precipitaciones similares a las que ocurrieron en el Occidente del país.  

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