“Mi travesía en globo”

Fara Díaz Sclafani nos cuenta lo que representó esta aventura. “Es un viaje seguro, te da una sensación de tranquilidad, de paz” Ricardo Cuadra Garcí[email protected] “La primera vez que viajé en globo, más que temor, lo que tenía era una sensación de incertidumbre”, confiesa Fara Díaz Sclafani. “Recuerdo que para ese viaje Aeronáutica Civil nos […]

  • Fara Díaz Sclafani nos cuenta lo que representó esta aventura. “Es un viaje seguro, te da una sensación de tranquilidad, de paz”

Ricardo Cuadra Garcí[email protected]

“La primera vez que viajé en globo, más que temor, lo que tenía era una sensación de incertidumbre”, confiesa Fara Díaz Sclafani. “Recuerdo que para ese viaje Aeronáutica Civil nos autorizó para volar sobre la zona de Tipitapa, sobre el Ingenio Timal”.

“Fue un vuelo relativamente corto, de apenas unos quince minutos, debido al viento. Antes de subirme al globo sentía incertidumbre, realmente no sentí miedo, tenía curiosidad por saber qué se sentía al estar volando allá arriba”.

“Creía que estando arriba el globo iba a tener turbulencia, como los aviones. Tenía muchas expectativas, me imagino que todas las personas experimentan eso cuando van a volar por primera vez. Mucha gente cree que allá arriba uno va luchando como loco con el globo, pero no es así, al contrario el globo es completamente tranquilo”.

“Tan es así, que una persona bien puede colocar una taza de café sobre el borde de la canasta y no se cae, esto se debe a que el globo es completamente estable. Contrario a lo que muchas personas creen, los viajes en globo son muy tranquilos, debido a que llevan la misma velocidad del viento”.

“Estar allá arriba te brinda una sensación de tranquilidad, de paz, por supuesto que la primera vez te da nervios, cuando nunca te has montado es normal la incertidumbre de no saber a lo que vas, de lo desconocido, pero no es más que eso. Los nervios te duran hasta que despegás, luego te relajás, tomás algo de beber y cuando ves es que estás tomando fotografías y preguntándole al piloto qué es allá y qué es acá”, afirma.

El aterrizaje en globo tiene dos variantes, las que dependen según la velocidad del viento. El aterrizaje vertical se realiza cuando hace poco viento, y el otro tipo de aterrizaje es cuando la canasta se arrastra un poco. Es por eso que los pasajeros usan cascos.

Cuando el aterrizaje será “arrastrado” se le indica a los pasajeros que se coloquen en posición de aterrizaje, doblando las rodillas y apoyando la espalda a la canasta, al mismo tiempo que se sujetan de las maniguetas. Según Díaz Sclafani, los globos son un transporte muy seguro.

Los globos no se direccionan, para dirigirse al lugar deseado lo que se hace es controlar la altura. “Existen diferentes corrientes de viento en las que podés subir o bajar buscando la dirección de ese viento. Si querés ir al Norte, subís y ves si ese viento te dirige a esa dirección, y si no es así se va probando subiendo y bajando hasta encontrar la corriente de aire que necesitás”.

Como es una experiencia extraordinaria es recomendable llevar cámaras fotográficas y binoculares. Por lo general los vuelos en globo despegan al amanecer y dos horas antes de la puesta del Sol, cerca de la carretera a Masaya. Se realiza un vuelo parcial sobre la ciudad de Managua y luego se dirige hacia el Valle de Ticomo y Las Sierras de Managua.

Usualmente la altura de estos vuelos es de mil pies, pero al pasar sobre Las Sierras de Managua, se elevan hasta los dos mil pies. Al pasar por este lugar bajan un poco hasta alcanzar los seiscientos pies. El aterrizaje se realiza cerca de la Carretera a Masaya, donde un vehículo espera a los pasajeros para trasladarlos nuevamente a Managua.

“Esta aventura es algo que recomiendo para las personas de todas las edades. Con nosotros han viajado niños desde los cinco años y hasta un señor de ochenta y cinco años. Considero que es algo que se debe hacer por lo menos una vez en la vida”.

Según Díaz Sclafani, gerente general de Globoaventuras, además de infraestructuras para el turismo, como hoteles y restaurantes, se necesitan actividades al aire libre para que el turista tenga opciones con qué divertirse. “Tratamos de ser una forma de turismo de aventura para Nicaragua. Si bien es cierto hay mucha gente temerosa, es la actividad aérea más segura que existe”, asegura.  

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