Benjamín Blanco [email protected]
La presidenta Ejecutiva del Fondo de Inversión Social de Emergencia (FISE), Azucena Castillo, afirmó que hasta ahora esta institución ha construido escuelas y centros de salud en distintas zonas del país, “pero vemos que no es suficiente, porque el hambre no se mata a ladrillazos”, expresó.
Durante un taller llamado “Nueva misión del FISE”, dirigido a representantes de diferentes entes del gobierno que participan en el quehacer del desarrollo social, se dio a conocer lo que será “el rol del nuevo FISE” en base a una nueva estrategia de desarrollo del Gobierno.
“Estamos buscando cómo insertar a los beneficiarios de los proyectos en una dinámica de generación y creación de empleos. Queremos que el beneficiario de esta obra no solamente reciba una escuela, sino que reciba un impacto en su habilidad y capacidad de insertarse al desarrollo y dejemos gente y comunidades habilitadas para generar empleos”, explicó la funcionaria.
También comentó que este plan sólo será posible desarrollarlo en conjunto con las municipalidades, y además a partir de ahora, en los contratos con las compañías constructoras que ganen las licitaciones de las obras quedará establecido la obligatoriedad de dejar capacitada a la población beneficiaria en la rama de la construcción y demás especializaciones.
“Nos hemos propuesto como meta capacitar a 50 alcaldías en el manejo del ciclo de un proyecto, esto le dará fortaleza a los propios municipios porque tendrá gente capacitada desde la evaluación de diseños de proyectos, la supervisión y contratación de sus obras”, aseguró Castillo.
Hace doce años el Fise se inició como creador de empleo temporal. Con el paso de los años evolucionó a proveedor de infraestructuras como escuelas, parques y centros de salud. Y actualmente se encuentra en su tercera generación de empleos, pero esta vez, la meta será paliar un poco los grandes niveles de pobreza que se viven en las zonas rurales del país, capacitando técnicamente a la población beneficiaria.
La presidenta del Fise confía en que los organismos financieros internacionales, como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, tomarán en consideración las decisiones del Gobierno, “pues son decisiones de la política gubernamental, y lo más importante es que son políticas en base a las necesidades de los nicaragüenses”, finalizó.