Cuando dejas de creer

La desconfianza excesiva perjudica las relaciones de pareja y a los desconfiados los puede llevar al punto de no creer ni en sus capacidades. ¿De qué lado estás tú? Mi mamá siempre nos ha dicho que tenerle desconfianza a una persona es lo peor que a uno le puede pasar. Eso lo pude comprobar en […]

  • La desconfianza excesiva perjudica las relaciones de pareja y a los desconfiados los puede llevar al punto de no creer ni en sus capacidades. ¿De qué lado estás tú?

Mi mamá siempre nos ha dicho que tenerle desconfianza a una persona es lo peor que a uno le puede pasar.

Eso lo pude comprobar en carne propia, porque cuando uno es joven no le da importancia a ese tipo de cosas, la confianza ¡bah!, hoy la tengo y mañana la puedo recuperar.

Pero resulta que un día salgo con unas amigas, vamos a bailar y a pasarla bien, pero probando y probando unos cócteles, yo que nunca había tomado, me mareo y a la hora de irme a mi casa iba muy mal, entro y como siempre mi mamá me estaba esperando, no me dijo nada en el momento ni tampoco al día siguiente, pero yo ya sabía que no gozaba de la misma confianza que teníamos antes.

Ahora ella tenía desconfianza conmigo, por lo que tuve que írmela ganando a pulso y no crean que fue en tres o cuatro días, eso me costó alrededor de dos años.

La confianza o desconfianza que sintamos hacia los demás repercute en la relación de pareja, familiar y amistosa.

Marlene Cordero, licenciada en español y en administración de empresas, nos comenta que la desconfianza entre la pareja y los hijos es completamente diferente, porque “con los hijos es diferente. Vos sabés que te están mintiendo y te hacés la que no te das cuenta, pero son tus hijos y los perdonás, con la pareja es diferente porque la desconfianza arruina cualquier relación”.

Tanto es así que la desconfianza puede separar parejas, familias, amigos que pueden llegar a dañar tanto a una persona que evita volver a tener ningún tipo de relación sentimental.

“Yo siempre he sido muy poco desconfiado con la gente, los que conozco son personas tranquilas que siempre están cuando los he necesitado. Yo me siento muy herido y no me gusta hablar de la desconfianza que sentí por una de las personas que pensé que nunca me iba a traicionar, mi pareja, ahora quién sabe si vuelva a confiar en una relación, ya estoy vacunado, como dicen por allí”, comparte Humberto Mojica, contratista independiente.

¿Qué es la desconfianza?

El doctor Ramón Blandón, médico psiquiatra, nos explica que “la palabra desconfianza, ya sea de una persona a otra, o ya sea individual, no es un término patológico, no es una patología que aparezca en los libros”.

“Yo diría que la desconfianza es un sinónimo de inseguridad, porque cuando yo estoy seguro de algo o seguro de alguien, de mi pareja, de mi novia (o) de un amigos, hermanos, padres, difícilmente hay desconfianza, entonces viene siendo como inseguridad”.

Además de la inseguridad que puede causar, la desconfianza se asocia con uno de los sentimientos más destructivos que se pueden sentir, como son los celos. “Los celos son sinónimo hasta cierto punto de desconfianza y de inseguridad”, dijo el doctor.

Sin embargo si se ve desde el punto de vista psicológico, la inseguridad o la desconfianza vienen siendo como una formación o una característica de la personalidad de cada individuo.

Personalidades

Hay diferentes tipos de rasgos en la personalidad, hay personas que por naturaleza son más desconfiadas o inseguras que otras, pero también existen quienes por naturaleza son muy confiados y seguros.

Pero tanto la seguridad como la confianza se tienen que ir ganando con el tiempo y la relación se va desarrollando de manera tal que cada una de las personas en la pareja sientan que pueden dar todo de sí.

“Cuando uno quiere a una persona deposita toda la confianza que tiene en ella, a mí me han pasado tantas cosas por andar confiando en la gente que si comienzo a hablar no termino”, afirmo Yadira Cuadra, comerciante.

“Yo tenía una pareja, yo tenía cierta desconfianza de que algo estaba pasando hasta que lo descubrí en la mentira, con eso se perdió toda la confianza que tenía en él y difícilmente yo puedo volver a confiar en esa persona”.

“No es que el amor se termine, pero tampoco yo lo puedo perdonar, porque aunque me diga que no lo va a volver hacer siempre existe la desconfianza”, confiesa Cuadra.

La desconfianza y la inseguridad en algunas personas cuando es exagerada, puede llegar a causar problemas y cae dentro del rango de una desconfianza que podría ser patológica y enfermiza.

Límites

Esta desconfianza patológica recibe el nombre de paranoide, quien es una persona que ya desconfía patológicamente de todo el mundo hasta de las sombras, de las personas que lo quedan viendo, de lo que le dicen, desconfía totalmente de todos los seres que lo rodean.

“Hay un tipo de esquizofrenia que uno de los síntomas es la desconfianza o la paranoia, el paranoide es el que desconfía de todo el mundo, es una enfermedad mental”, dijo el doctor Blandón.

Otro tipo que puede tener una conducta patológica de desconfianza y paranoide es la persona que tiene años de usar drogas, especialmente la cocaína, incluso el que usa coca en la pareja, se vuelve tan desconfiado que puede llegar a casos de violencia.

“La desconfianza la podemos encontrar sin llegar a los rasgos patológicos en alguien que ya ha tendido alguna historia o algún trauma que lo hizo desconfiar de esa persona o de esa relación, lo hace desconfiar de todas las próximas relaciones porque ya se tuvo una experiencia amarga”, afirmó el psiquiatra.

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