Luis Alemán [email protected]
La Policía del Distrito 5 logró la captura de seis pandilleros implicados supuestamente en la muerte de Ricardo Javier Zelaya Jirón, al que ultimaron a tubazos y remataron con una puñalada en el esternón.
Los detenidos responden a los nombres de Carlos Alberto Ramírez, alias “Patita”; Edgar Malespín López, “Patito”; Carlos Roberto Pérez Aguirre, “Revoliático”; Osman Mauricio Aragón Cano, “El 18”; Roberto José González, “El Cagón”; y Carlos Alberto Malespín Román, “Costilla”.
Los hechos ocurrieron en el Barrio Salomón Moreno, a las 11 de la noche del pasado domingo, de la Casa Comunal tres cuadras al lago, en una esquina utilizada por los pandilleros como punto de reunión.
El grupo de amigos, entre los que se encontraba Ricardo Javier, tenía varias horas de estar consumiendo licor. Cuando todos estaban totalmente ebrios surgió una discusión que terminó cuando una parte de ellos la emprendió a punta de tubazos contra la humanidad de Ricardo Javier, quien lesionado por los múltiples golpes, cayó al piso y fue rematado con una cuchillada que le penetró en el pecho.
“FUE CHAVALADA”, DICE LA MADRE
No hubo tiempo de trasladarlo a un hospital, pues la muerte le llegó minutos después de la agresión. El cuerpo de Ricardo Javier quedó tirado en el suelo, mientras el resto de muchachos salía corriendo en todas direcciones.
“Fue por guaro, eso es lo que digo yo”, afirmó la madre de la víctima, quien se mostró bastante tranquila ante los hechos y no permitió mayores comentarios sobre el tema, ni brindó su nombre.
Miguel Castro Morales, quien afirmó ser primo del fallecido, narró que el pasado domingo estuvo tomando varias botellas de licor con Ricardo Javier hasta después de las 5 de la tarde, cuando se despidió afirmando que se dirigía a su casa ubicada de la Iglesia del Verbo Divino, tres cuadras al lago.
En lo poco que quiso decir, la madre de Ricardo Javier confirmó que su muchacho llegó como a las 5 de la tarde “bastante tomado de guaro”, pero después, volvió a salir, instalándose con un grupo de amigos en la esquina donde horas más tarde encontraría la muerte.
“Fueron los propios amigos, ya les dije que fue cosa de chavaladas”, afirmó la madre de la víctima, un tanto molesta por la presencia de los periodistas.
ERAN «AMIGOS DE GUARO»
A Ricardo Javier Zelaya lo mataron sus propios compañeros de tragos. A la danza de tubazos que sus amigos descargaron en su humanidad, le precedió una tarde de licor y violencia, en una esquina del Barrio Salomón Moreno, uno de los de mayor actividad pandilleril de Managua.
El cadáver de Ricardo Javier Zelaya presentaba moretones por todas partes, al parecer, provocados por la gran cantidad de tubazos que recibió. También tenía una herida a la altura del esternón, que según Miguel Castro, primo del fallecido, fue hecha con un puñal que casi la sale por la espalda.