Los cafetaleros y exportadores de café están reclamando por el retraso a las soluciones financieras que el gobierno prometió y que tres meses después aún no cumple, situación que podría incidir en la próxima cosecha que arranca en noviembre.

Cafetaleros siguen sin respuesta

Aún no se ha definido liberación de prendas y productores advierten que si no hay respuestas prontas la próxima cosecha será desastrosa Secretario de Comisión de Seguimiento a la Crisis Cafetalera instalada por el gobierno asegura que respuesta se brindará la próxima semana Gustavo Ortega Campos yMayda Isabel Melé[email protected] A pocas semanas para que inicie […]

  • Aún no se ha definido liberación de prendas y productores advierten que si no hay respuestas prontas la próxima cosecha será desastrosa
  • Secretario de Comisión de Seguimiento a la Crisis Cafetalera instalada por el gobierno asegura que respuesta se brindará la próxima semana

Gustavo Ortega Campos yMayda Isabel Melé[email protected]

A pocas semanas para que inicie la cosecha cafetalera, los productores están reclamando una respuesta inmediata a la liberación de las prendas que poseen como garantías en las juntas liquidadoras de los bancos desaparecidos, pues aseguran que es un acuerdo al que se comprometió el gobierno.

Amílcar Navarro, presidente de la Unión Nicaragüense de Cafetaleros (Unicafé), denunció que a tan sólo tres semanas de que inicie la cosecha 2002-2003, los productores que tenían créditos con los bancos intervenidos aún tienen “amarradas” sus garantías prendarias, pese a que se estableció con el gobierno que la liberación de las mismas sería una prioridad.

“A raíz de los anuncios hechos por el vicepresidente José Rizo (más de dos meses), se vio que había interés por resolver el problema y se creó una comisión mixta donde estaba el gobierno y productores, se creó mucha expectativa pero mes y medio después las cosas no habían avanzado mucho”, detalló Navarro.

Navarro también denunció la excesiva burocracia para la resolución de los problemas, situación que está amenazando el inicio de la cosecha.

Pero el gobierno se muestra optimista: la liberación de las prendas podría hacerse efectiva la próxima semana.

“A más tardar la próxima semana los productores cafetaleros podrían tener una solución en cuanto a la liberación de prendas que les había prometido el gobierno”, indicó Luis Villalta, secretario ejecutivo de la Comisión de Seguimiento a la Crisis Cafetalera.

El funcionario dijo estar consciente de que los productores están desesperados ante la falta de solución a su problema, “no me gustaría anunciar a los productores una solución extemporánea y debido a ello ha estado promoviendo reuniones con autoridades gubernamentales de alto nivel, y aunque los productores tienen razón de asegurar que no ven avances, la liberalización de prendas es un proceso que no se define de la noche a la mañana”.

Villalta reconoció que el procedimiento para cumplir la promesa gubernamental tiene implicaciones de diversas índoles.

“Por ejemplo, las fincas cafetaleras se convirtieron en una fuente de pago y al asumir el Estado la deuda con los bancos, ahora el dinero le pertenece a las arcas del Estado y por tanto éste es uno de los orígenes de la deuda interna”.

Expuso que si el gobierno puso dinero, ahora le toca recuperarlo “y cualquier cosa que toque esa cartera es visto con lupa”. No obstante, dijo, espera que todo quede resuelto a lo largo de esta semana o a más tardar en la próxima.

BONOS Y MÁS

Pero además de la liberación de las prendas, Amílcar Navarro, de Unicafé, dijo que otro de los acuerdos incumplidos es que la banca comercial iba a financiar bonos para que fuesen cargados como abono a las deudas, esto en el caso de los productores con adeudos con la banca activa (no las juntas liquidadoras), “pero son pocos los productores que han logrado acceder a los bonos por falta de efectivo”.

Estos bonos son los establecidos para el pago de indemnizaciones de propiedad, conocidos como BPI. “Habíamos hecho un juramento de no hacer esto público, pues era una ayuda que darían a los productores, pero los mismos banqueros fueron los primeritos que fueron a acopiar los bonos y comprarlos a un precio menor para venderlos a mayor precio a los cafetaleros”.

Comentario que fue refutado tajantemente por Adolfo Argüello, presidente de la Asociación de Bancos Privados (Asobanp), pues aseguró que nadie obligó a los cafetaleros a comprarle los bonos a la banca, “es un comentario muy aislado, todo mundo sabía que los BPI estaban ayudando a resolver la problemática del café, ésta es una de esas situaciones donde todos salimos ganando”.

Explicó que el uso de los bonos vino a promover mejores estructuraciones de pago a los cafetaleros, con mayores plazos y a mejores tasas de interés, al tiempo que vino a reactivar el mercado de los BPI.

Aclaró que toda la banca comercial ha avanzado en este esquema, “y en el caso de Banexpo (de donde es director general), avanzamos hasta el 95 por ciento”.

MENOS EN EL NORTE

Y las reacciones sobre los efectos en la falta de respuesta, no se han hecho esperar, en el Norte, el presidente de la Asociación de Cafetaleros de Matagalpa (Asocafemat), Frank Lanzas Monge, advirtió que ante la falta de cumplimiento a los acuerdos logrados entre productores y gobierno, la producción de la siguiente cosecha se verá reducida en unos 500 mil quintales a nivel nacional.

“De haber recibido la atención adecuada, la cosecha del ciclo 2002–2003 que estaba estimada en dos millones de quintales, este año apenas alcanzará los 700 mil quintales”.

Lanzas aseguró que en el caso de Matagalpa, el año pasado se produjeron 460 mil quintales de café y este año se espera colectar apenas unos 300 mil quintales. (Con la colaboración de Luis Eduardo Martínez).

NADA CON LAS EXPORTADORAS

Pero no sólo las prendas y el financiamiento mediante bonos salieron a colación, también los productores reclamaron por la falta de respuestas con la deuda que mantienen ante las casas exportadoras, cuyo monto se estima en unos 12 millones de dólares.

Sin embargo, esa misma falta de respuestas es reclamada por los exportadores mismos, quienes están pasando problemas porque aún esa deuda no está saldada, según advirtió el presidente de la Asociación de Exportadores de Café de Nicaragua (Excan), José Ángel Buitrago.

“No se ha podido definir una solución y nosotros también estamos perdiendo, consideramos que hemos ayudado inmensamente a los productores, pero sin respuestas concretas, la última alternativa que estamos analizando es empezar a ejecutar”, señaló.

Sin embargo dijo que están conscientes del problema y ejecutar a los productores es la última opción a tomar, “propusimos a la comisión que revisemos caso por caso, pero no nos responden, sabemos que si los cafetaleros están mal, nosotros también, pero nadie responde”.

Buitrago manifestó que están dispuestos a financiar a los productores si las prendas son liberadas a favor de los exportadores, “pero de eso tampoco hemos obtenido respuestas, el tiempo apremia, la respuesta debe ser inmediata”, indicó.

US$118 MILLONES DE DEUDA

Los cálculos estimados de Unicafé señalan que la cartera total de la caficultura es de 118 millones de dólares, de los cuales 80 millones están en las juntas liquidadoras de los extintos Banco Intercontinental (Interbank), Banco del Café y Banco Nicaragüense de Industria y Comercio (Banic).  

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