- Contento por actuación ante José Antonio Aguirre
Pablo FletesEnviado Especial [email protected]
VILLAHERMOSA, TABASCO.- La noche del sábado, luego de su primera oportunidad de título mundial, el púgil nicaragüense Juan Palacios compartió una cena con el todavía campeón mexicano José Antonio Aguirre, precisamente en la casa de un alto funcionario de la municipalidad de esta ciudad tabasqueña.
Aguirre se mostró muy respetuoso con el nica. Lo felicitó por el desempeño, y la mañana del domingo también recibió una serie de halagos de gente vinculada al boxeo profesional mexicano, que destacaron su actuación porque muchos creyeron que sería una nueva víctima del tabasqueño Aguirre.
“A pesar de la derrota, siento que hice un buen espectáculo. Toda la gente quedó satisfecha porque venía por el triunfo. Asusté a la mayoría por la calidad de boxeo que demostré y aunque los jueces no vieron que gané, mucha gente me habla que soy el verdadero campeón”, dice Palacios, mientras se acomodaba en un sillón del Lobby del Hotel Cencali.
El nica amaneció ayer con las señales de la pelea con Aguirre. Un corte bajo en su ceja izquierda, algunos moretones en el rostro y el agotamiento al que fue expuesto por el intenso calor en el “Palenque de Gallos” de Villahermosa, no parecen afectar su entusiasmo, porque se siento vencedor a pesar que en dos tarjetas votaron en su contra (115-112) y solamente uno lo vio ganar con igual porcentaje.
FALTÓ UN MEJOR CIERRE
En lo que todos coincidieron en los comentarios post pelea, es que Palacios necesitó más empuje en la recta final del combate.
Aguirre prácticamente estaba sin fuerzas, agotado, quizás por el largo retiro de once meses provocado por un accidente de tránsito a inicios de este año.
Pero el golpe definitivo no llegó, porque Palacios no es un pegador de la fortaleza de Rosendo Álvarez o Ricardo Mayorga, los campeones pinoleros del momento.
“Yo tiré mejores golpes desde el sexto asalto. En el octavo estaba a punto de noquearlo, pero me faltó un poco más de empuje. Quizás la falta de experiencia me afectó, pero me siento ganador”, dijo.
“Creo que esa caída del segundo asalto me afectó. Pero para mí la caída no fue válida, porque me resbalé en la lona al momento de un golpe de Aguirre”.
NO LLEGÓ EL GOLPE
A pesar de la caída del segundo asalto y de un pleno dominio de José Antonio Aguirre hasta el quinto, Juan Palacios tuvo en sus puños la posibilidad de conseguir el triunfo rápido.
Palacios dijo que en el octavo round sintió que tenía la posibilidad de noquear, pero fue en el 11 donde todos vieron la forma en que Aguirre se tambaleó y recibió todos los golpes lanzados por el retador.
El pinolero experimentó un amplio dominio en los últimos asaltos, pero lamentablemente no cuenta con la potencia suficiente para acabar de un solo golpe.
Hay que reconocer el esfuerzo de Palacios (13-2), quien lucía como un manso cordero, pero demostró todo lo contrario con la mejor presentación de su vida ante Aguirre (28-1-1), en una pelea que no fue brillante pero sí emotiva para más de 4,000 aficionados reunidos en el “Palenque de Gallos” de Villahermosa.