Edgard Tijerino M. [email protected]
Silencio señores… No es que la tierra vaya a dar luz a un árbol o que el pulso del mundo va a detenerse, como diría Octavio Paz… Se trata de ver batear a Babe Ruth, Mickey Mantle, o Reggie Jackson, capaces de haber tumbado en tiempo récord el muro de Berlín, o hacer pasar pelotas encima de la Gran Muralla, desde el Palacio Imperial de Pekín.
A lo largo de 65 juegos en Series Mundiales, Mickey Mantle, permanente alcohólico y siempre lesionado, conectó 18 jonrones… ¿Se les ocurre un retador a ese récord?
Mickey superó el total de 15 jonrones que había establecido Babe Ruth, pero utilizando más tiempo. Recuerden que Ruth estuvo en 42 juegos, es decir, 23 menos que Mickey, lo cual permite que dimensionemos correctamente la cifra del Bambino.
Ellos han sido, los más feroces destructores que se han visto en Series Mundiales, sin perder de vista al más reciente, Reggie Jackson, bateador de10 jonrones en 27 juegos, un ritmo ligeramente superior al de Ruth, y la cifra récord de 5 en un Clásico.
Jackson y Ruth, han bateado tres jonrones en un Juego de Serie Mundial y aunque los expertos consideran que lo de Reggie tuvo ribetes más espectaculares por haberlo hecho sobre primeros pitcheos, contra lanzadores diferentes en 1977, el Bambino lo hizo dos veces, en 1926 y 1928, antes y después de su fabulosa temporada de 60 jonrones.
La ventaja de todos ellos fue jugar para los Yanquis, equipo de máxima presencia en estas Series, que ha llegado a ganar cinco banderines consecutivos.
Hay quienes se han visto afectados por la presión de Octubre… En 1988, Mark McGwire y José Canseco sólo batearon un jonrón cada uno de ellos en 36 turnos, y en 1989, fueron reducidos a sólo uno de Canseco en 31 veces al bate.
Así que, en dos Series Mundiales, sumando esfuerzos, los matadores de pitcheres de Oakland, sólo conectaron 3 jonrones en 67 intentos, cifra alcanzada por Ruth y Reggie en un juego.
LOS DRAMÁTICOS
Están los jonrones más dramáticos, lista que encabeza Bill Mazeroski de los Piratas con su jonrón sepultador de Yanquis en 1960.
Y hay otros… ¿Cómo olvidar el de Joe Carter, cerrando el sexto juego de la Serie de 1993, empujando a Toronto hacia la coronación saltando sobre los Filis de Filadelfia?
Naturalmente hay que abrirle paso entre los más dramáticos, al que disparó el cojeante Kirk Gibson contra Denis Eckersley en la Serie de 1988, asegurando una victoria sobre el gran favorito Oakland y estimulando a los Dodgers para que terminaran imponiéndose en 4 juegos, dejando al mundo con la boca abierta.
¿Y el disparado por Carlton Fisk? El catcher de los Medias Rojas, convirtió una pelota en proyectil y la hizo rebotar contra el poste de faul del jardín izquierdo, para derrotar a los Rojos en el sexto juego de la Serie de 1975, forzando una batalla decisiva.
¿LO ANUNCIÓ BABE RUTH?
Cuenta la leyenda que en 1932 contra los Cachorros, Babe Ruth señaló el sitio en las graderías del jardín derecho, hacia dónde haría viajar la pelota… ¿Cierto o falso? Eso dejó de ser tema de discusión para no dejar la menor duda sobre lo grandioso que era convertir eso en algo verdadero, como efectivamente ocurrió.
Hay que mencionar el jonrón de Kirby Puckett en 1991 extendiendo el suspenso a un séptimo juego, y los conectados por Tino Martínez y Scott Brosius hace un año contra Arizona.
Y es que Su Majestad, el jonrón, ha sido el Rey del Béisbol, desde antes que se inventaran los mariachis y naciera José Alfredo Jiménez.