Rafael Valle, en el rol de coach del equipo de El Viejo.

“Bambino” por un día

Edgard Rodríguez C. [email protected] Cuando se habla de artilleros de poder, un nombre que jamás se nos ocurrirá mencionar es el de Rafael Valle. Sin embargo corresponde a este chele, cariñosamente conocido como “Mel Queen”, la más impactante demostración de poder que nicaragüense alguno haya realizado. En nuestro medio, Ernesto López y Pedro Selva han […]

Edgard Rodríguez C. [email protected]

Cuando se habla de artilleros de poder, un nombre que jamás se nos ocurrirá mencionar es el de Rafael Valle.

Sin embargo corresponde a este chele, cariñosamente conocido como “Mel Queen”, la más impactante demostración de poder que nicaragüense alguno haya realizado.

En nuestro medio, Ernesto López y Pedro Selva han sido los símbolos del cuadrangular. Incluso se podrá hablar de Próspero González o Ramón Padilla, pero no de Valle.

No obstante, el 2 de mayo de 1978, Valle descargó cinco metrallazos sobre la cerca y no ha necesitado de algo más para inmortalizar su nombre en los libros de récords.

“Imaginate que han pasado ya 24 años desde que lo hice y mucha gente lo recuerda con nitidez. Y creo que ése es el mejor reconocimiento que se me da”, señala Valle.

Aún con eso, Rafael siente en ocasiones que se pretende subestimar su hazaña y entre lo que se argumenta, se insiste en señalar las escasas dimensiones del estadio esteliano.

“Por lo general, los cronistas no hablan de los cinco jonrones y cuando lo hacen es para descalificarlos. Eso no me molesta, pero pienso que no es lo más justo”, reflexiona.

Y así es. Por el parque “Noel Gamez”, ahora deshabilitado para jugar primera división, pasaron los mejores artilleros del país y nadie pudo hacer lo que Valle hizo.

“El mismo Estelí tenía gente de fuerza como Vicente López y Alex Torres por ejemplo y no lo lograron. Así que le doy gracias a Dios que me dio ese chance”, dice Valle.

JAMÁS LO IMAGINÓ

En otra ocasión, Valle disparó tres jonrones en Honduras y tuvo una que otra labor de brillo. Incluso, hizo la Selección, pero su impacto fue aquella tarde en Estelí.

“Recuerdo que fue un día normal. Disparé el primer jonrón y no sentí nada fuera de lo común, pero volví luego con otro y entonces pensé en el tercero”, revela Rafael.

En aquel momento, Valle era uno de los jardineros del Chinandega. Había dejado a el equipo de Estelí, el primer club en que militó tras su salida de su natal San Isidro.

“Luego di el tercero y pensé que era una buena jornada, pero estaba emocionado y a lo mejor llega un cuarto y salí a buscarlo, pero cinco, nunca los imaginé”, recuerda.

De acuerdo a testigos presenciales, Valle por poco da un sexto tablazo a la calle de no ser por un magnífico fildeo de Alex Torres, el patrullero izquierdo del Estelí.

Al final, Valle, noveno bate en el line up chinandegano, cerró su actuación con 5 hits en 5 turnos con 6 anotadas y 8 impulsadas. Chinandega ganó 18-16 al Estelí.

AHORA ES COACH

Rafael Valle es ahora coach de primera y entrenador de bateo en el equipo de El Viejo que compitió en el béisbol especial.

A la vez labora en la academia de béisbol que en la Finca Teresa, en El Viejo, tiene el entusiasta Enrique Gasteazoro.

Valle le disparó dos jonrones a Róger López, uno a Marcos Salas y dos más a Uriel Umaña. En total hubo 11 HR en el juego.  

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