- LA PRENSA obtuvo copia del Memorándum de entendimiento que hoy terminan de negociar el gobierno y el FMI
- Privatizar totalmente Enitel, fortalecer la supervisión bancaria, reformas al Poder Judicial y cero aumentos salariales en el Estado, están en los acuerdos
Gustavo Ortega Campos [email protected]
El gobierno acordó con el Fondo Monetario Internacional (FMI), tener listo para el mes de marzo el borrador de la segunda etapa de las reformas tributarias, con la idea de ponerlas en marcha, una vez que las apruebe la Asamblea Nacional, para junio. En esta ocasión el paquete fiscal pretende producir ingresos por el orden de los 20 millones de dólares.
La decisión forma parte del Memorándum de Políticas Económicas y Financieras 2002-2005, cuya copia obtuvo LA PRENSA, el cual están finiquitando ambas partes para lograr un acuerdo que permita el desembolso de recursos líquidos para apoyo de la balanza de pagos a partir de diciembre próximo.
La propuesta de la reforma tributaria establecida en el documento, plantea que los ingresos esperados deben equivaler al uno por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) estimado en unos 2,000 millones de dólares.
Y todo parece concordar. El proyecto de Ley del Presupuesto General de la República, enviado el 15 de octubre al Parlamento, establece un aumento de los ingresos por el orden de 1,015 millones de córdobas respecto al presupuesto del año en curso, principalmente por el incremento de impuestos.
Se prevé que este memorándum terminará esta semana de ser revisado entre el gobierno y una misión del FMI que, con este propósito, arribó al país hace a inicios de octubre.
El documento refiere que la reforma tributaria contendrá significativas mejoras en la eficiencia fiscal, en particular con la eliminación de la lista de la tasa cero del Impuesto General al Valor (IGV), y limita las exoneraciones sólo para “10 productos de subsistencia, incluyendo los productos derivados del petróleo”.
Respecto a los gastos, la propuesta señala que el proyecto de Ley de Presupuesto 2003, contará con reducciones del gasto primario por el orden del 35 por ciento, “en este sentido es particularmente importante adquirir el compromiso de frenar el gasto corriente nominal a los mismos niveles de 2002, especialmente mediante la limitación de sueldos…”.
Agrega que la administración de los impuestos (DGI), será fortalecida con la asistencia de organizaciones multilaterales para lograr incrementos en los ingresos por el orden del seis por ciento del PIB para 2005.
Una vez aprobado este memorándum se reanudaría el Programa de Reducción de la Pobreza y de Crecimiento Económico (PGRF por sus siglas en ingles, antes conocido como ESAF), el que está suspendido desde 2001.
En la parte monetaria indica que se mantendrá el deslizamiento de la moneda del seis por ciento anual, y recomienda al gobierno buscar un mecanismo más flexible que ayude a reducir las externalidades, “mientras tanto el gobierno deberá tomar los pasos para contrarrestar las vulnerabilidades asociadas a la alta dolarización, incluyendo un fortalecimiento significativo a las normas prudenciales y la supervisión financiera”.
Añade, además, que a partir de junio de 2003 la Superintendencia de Bancos deberá implementar inspecciones regulares “in situ” para todos los bancos.
VER TAMBIÉN: