El pequeño Mateo Gil juega con su padre Bengi Gil, durante un pequeño receso.

Una merecida pausa

A los Gigantes de San Francisco también les cayó bien Josh DubowAP ANAHEIM.- Lejos de mostrarse preocupados por perder ritmo durante la pausa previa a la Serie Mundial, los Serafines de Anaheim y los Gigantes de San Francisco se declararon complacidos por contar con un respiro. Ninguna de las novenas obtuvo su lugar en los […]

  • A los Gigantes de San Francisco
    también les cayó bien

Josh DubowAP

ANAHEIM.- Lejos de mostrarse preocupados por perder ritmo durante la pausa previa a la Serie Mundial, los Serafines de Anaheim y los Gigantes de San Francisco se declararon complacidos por contar con un respiro.

Ninguna de las novenas obtuvo su lugar en los playoffs sino hasta la última semana de la temporada, para después pelear dos duras series.

“Creo que los dos equipos necesitaban liberarse del desgaste físico”, explicó ayer el estratega de los Serafines, Mike Scioscia. “Esto nos da un par de días para recuperarnos. Llega un momento en que uno necesita volverse a concentrar y esto nos otorga la oportunidad”.

Los Serafines ganaron el domingo el gallardete como campeones de la Liga Americana, al vencer a Minnesota, un día antes que San Francisco resolviera la serie de la Liga Nacional contra San Luis. Ambas confrontaciones concluyeron en cinco duelos, lo que amplió la pausa antes del comienzo de la Serie Mundial.

El receso ha dado a los jugadores tiempo para aliviarse de algunas dolencias menores. Es el caso del guardabosques de los Serafines, Tim Salmon, que experimentó cierta molestia en la parte posterior de la rodilla, durante la serie de campeonato.

“Todos están muy motivados”, aseguró Scioscia. “Tuvimos una dura temporada y dos difíciles rondas de playoffs. Podemos aprovechar la inactividad. El descanso es bueno”.

Especialmente para los Gigantes, que libraron 10 duelos de playoffs en 13 días y recorrieron el país de costa a costa en vuelos nocturnos, el descanso vendría bien.

“Es bueno tener algo de tiempo para comenzar con la preparación”, dijo el camarero de los Gigantes, Jeff Kent. “Si la serie de campeonato de la Nacional se hubiera ido a siete juegos, no hubiéramos tenido tiempo”.

En siete de las últimas 13 series mundiales, una novena ha llegado al menos con cinco días de descanso luego de la final de liga. La pausa no ha afectado a esos equipos, que han ganado cuatro partidos inaugurales en esas series y cinco títulos en total.

Los peloteros han alterado ligeramente sus programas de trabajo. El paracorto de los Serafines David Eckstein ha realizado prácticas adicionales de bateo, mientras que el primera base Scott Spiezio procuró no entrenar más de la cuenta.

“Un día tomaré la práctica de bateo y otro día no”, dijo Spiezio.

El cerrador de Anaheim Troy Percival no ha practicado sus lanzamientos desde que sacó el último out del juego para ganar el gallardete contra Minnesota. Ha pasado los últimos dos días atrapando algunas pelotas en los jardines y planea lanzar desde el montículo el viernes.

Percival tuvo seis descansos de al menos cinco días en la temporada regular y no experimentó problemas para mantener la precisión. Sólo hay una queja que el serpentinero tiene hacia el largo receso.

“Tenemos que contestar las mismas preguntas de la prensa por cinco días consecutivos”, indicó.  

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