Sermón de amor

María Adilia Gómez Me da tristeza que algunos dirigentes de la Iglesia causen daños y perjuicios a nuestra religión católica. El papel de la Iglesia es fortalecer y apoyar a los necesitados, colaborar con los pobres, pero el cardenal Obando se olvida de esto y se preocupa por las personas que han empobrecido al país, […]

María Adilia Gómez

Me da tristeza que algunos dirigentes de la Iglesia causen daños y perjuicios a nuestra religión católica.

El papel de la Iglesia es fortalecer y apoyar a los necesitados, colaborar con los pobres, pero el cardenal Obando se olvida de esto y se preocupa por las personas que han empobrecido al país, hace misas de apoyo a las personas que por los cargos que ostentaban y ostentan fueron los involucrados en descapitalizar la economía de nuestro país.

Nicaragua ha sido afectada por huracanes, inundaciones, sequías, etc., y los más perjudicados han sido los campesinos. ¿Y qué ha pasado a nuestro Cardenal que no se ha preocupado en colaborar con las personas que no tienen qué comer y ni siquiera se ha presentado ante ellas siquiera con palabras aliento?

Él no debe participar en política, debe convencerse de que la política es sucia y que los que se involucran en ella llegan a actuar suciamente.

Muchas otras personas y yo queremos escuchar sermones llenos de sabiduría, amor, comprensión, que enriquezcan nuestras mentes y nuestros corazones, no quiero ir a una Iglesia a escuchar política, porque, entonces, ya no buscaría refugio en las iglesias, me quedaría viendo televisión y escuchando la radio.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí