- Siempre quedamos cortos en
pretensiones
Edgard Tijerino M. [email protected]
Dice el Dr. Mandino en su libro “El don del orador”, que la clave del éxito, es recorrer siempre, en todo esfuerzo que hagamos, “una milla extra”.
Exactamente lo que han hecho Pete Rose, Michael Jordan, Wayne Gretzky, Muhammad Alí, Carl Lewis, Mark Spitz y tantos otros.
Trasladando eso a lo colectivo, podemos decir que a nuestra Selección de Béisbol le ha hecho falta recorrer esa milla extra, y por eso se ha quedado corta constantemente en diferentes esfuerzos.
En el 47, no pudimos vencer a Colombia en el juego clave, y en lugar de regresar como ganadores de esa Serie Mundial, nos vimos involucrados en un triple empate y obligados a un play off… El gran Cayasso casi llora cuando volvimos a perder con Colombia 6-1 en la serie extra, quedando eliminados de la final.
En el 48, se suponía teníamos un gran equipo en un torneo sin Cuba y EE.UU, y nos derrumbamos en el más grande fracaso de todos los tiempos.
Todavía seguimos sangrando por la derrota ante Panamá en la final del Centroamericano de 1969, con 18 mil agitados aficionados, crispando sus puños y agotando sus alientos.
¿Recuerdan el electrizante Torneo de la Amistad de 1971 realizado aquí?.. Perdimos con Colombia y con Dominicana, dos juegos cruciales después de haber permanecido invictos y con cara de campeones.
En ese mismo 71, durante la Serie Mundial, con un pitcheo revitalizado, perdimos con Colombia un juego de gran significado víctimas del jonrón de Luis Escobar.
En el 72, después de vencer a Cuba en Dominicana, perdimos con Panamá… Y en el Mundial nica, ese mismo año, una base por bolas con casa llena contra EE.UU., nos impidió terminar equilibrados con Cuba y forzar un juego extra por el título.
En el 73, con el zurdo Dick Worthan en la colina, EE.UU. nos derrotó 1-0 pese al gran pitcheo de Denis Martínez.
La cabalgata de dramas continuó en 74 cuando un error de Gersán, fue grave para nuestros intereses, evitando sacar de escena a EE.UU. ganándole dos juegos corridos en una serie por el banderín.
¿Cómo diablos nos ganó China en aquel Mundial del 76 si habíamos blanqueado a Cuba con Porfirio y todo estaba listo para un triple empate en la punta?… Pero ocurrió pese a que parecíamos tener el juego de nuestro lado.
Lo mas largo, alto y ancho, que hemos conseguido, han sido medallas de plata… La logramos en los C.A. y del Caribe de Medellín en 78 con un bateo impresionante, capaz de tumbar el muro que dividió Berlín. También en 1983 en los Panamericanos de Caracas, obviando a la tropa de Mark McGwire, Cory Snyder, Billy Swift y otros.
Se obtuvo plata en los Panamericanos de Argentina en 1995 y en los C.A. y del Caribe de Maracaibo 1998. Fuimos sub -campeones de Serie Mundial contra viento y marea en 1990 en Edmonton, como lo habíamos sido en 1973.
Pero siempre, de diferentes maneras, nos ha faltado la milla extra. En los C.A. y del Caribe de Ponce, necesitábamos ganarle a Puerto Rico para asegurar medalla, y pese a tener al ganador de tres juegos, Diego Raudez, naufragamos y regresamos con las manos vacías.
Una vieja, larga e interminable historia de cortocircuitos.