- El gobierno debe asumir
Wilder Pérez R. [email protected]
Es fácil invitar a cenar y sentarse en una piedra a esperar que el maná caiga del cielo. Es como decir “hagamos” y cruzarse de brazos a ver cómo avanza un proyecto.
Aparentemente ésta es la actitud que está teniendo el presidente Enrique Bolaños con los VIII Juegos Centroamericanos. Al menos eso es lo que se nota en las palabras de Julio Rocha, asesor del Comité Organizador, al decir que “Bolaños quiere que todo el mundo ponga y él nada”, en declaraciones a LA PRENSA.
Rocha destacó que el apoyo del gobierno hasta ahora ha sido de palabra, pero no ha hecho nada en concreto, ya que los 22.5 millones de dólares que se han conseguido a través de préstamos y donaciones con España y Taiwan, ha sido por gestiones directas del Comité Organizador.
Esto surge pocas horas antes del arribo de dos representantes de la Organización Deportiva Centroamericana (ORDECA), que al parecer no ve con buenos ojos que Nicaragua esté pidiendo posponer la obligatoria inspección trimestral que realiza con motivo del evento, programado para el año 2005.
Cabe destacar que ese monitoreo normalmente se realiza cada seis meses en los países sedes, pero que en el caso de Nicaragua se hace a la mitad de ese tiempo dado que en dos oportunidades ha declinado su compromiso y, además, carece de infraestructura para estos eventos.
Rocha ha reiterado en distintas ocasiones que el apoyo del gobierno es indispensable para la realización de estos juegos, no sólo en este país, sino en cualquier del mundo. En ese sentido, si ORDECA pide cuentas sobre el respaldo que reciben los VIII Juegos de su administración, el Comité Organizador no tendría mucho que decir.
Con base en la experiencia, se estima que aunque los miembros del Comité Organizador convenzan a Julio César Villalta y Melecio Rivera, delegados de ORDECA que llegan mañana a Nicaragua, difícilmente podrían hacer lo mismo el 15 de noviembre próximo con su presidente Melitón Sánchez, de quien se dice que incluso advirtió a las autoridades de El Salvador para que tomen las riendas en caso que Nicaragua no cumpla.
LA PRENSA intentó obtener la versión de los representantes del gobierno pero no fue posible. El Secretario de Comunicación Joel Gutiérrez se mostró anuente a atendernos por la tarde, pero al comunicarnos a su oficina se nos dijo que recién había entrado a una reunión.
LO QUE SE PIERDE
Si los juegos se cancelan sería la tercera vez que esto ocurre en el caso de Nicaragua.
En el ámbito deportivo, esto sería observado como algo ridículo, dado que este país es el único que ha declinado después de ganar una sede.
Éste era el momento de obtener instalaciones para que la juventud hiciera deporte en Nicaragua, de no aprovecharse y dejar perder el proyecto, no habrá gimnasios en al menos cuatro ciudades del país, ni nuevos estadios, ni pista de atletismo, ni complejo de piscinas, ni desarrollo del deporte.