Edgard Rodríguez C. [email protected]
Los play offs, que hasta ahora sólo habían servido para humillar a Barry Bonds, terminaron exaltándolo anoche, cuando el espectacular artillero se reinstaló como el corazón de estos sorprendentes Gigantes, que tras derrotar 3-1 a los Bravos, han avanzado a la disputa del campeonato de la Liga Nacional y han empezado a soñar con el clásico de octubre.
Después de abrir fuego en el segundo inning y anotar posteriormente por cañonazo de Reggie Sanders, Bonds metió una pelota a los asientos del letf-center en el “Turner Field” de Atlanta y selló una victoria que Rob Nen protegió con uñas y dientes al final, frente a unos amenazantes Bravos que intentaron sacar dramáticamente el éxito del bolsillo.
Russ Ortiz aún con sus habituales problemas de descontrol, mantuvo a los Gigantes en pie de guerra y luego el bullpen se encargó de neutralizar a estos peligrosos Bravos, que tras anotar una carrera en el sexto, remolcada por Mark DeRosa, fueron domesticados y una vez más se han ido a casa con una enorme carga de frustración sobre sus hombros.
San Francisco le puso el seguro a la victoria en el séptimo, cuando Kenny Lofton remolcó una tercera carrera con elevado a los jardines, en una situación de bases llenas, que Darren Holmes recibió como herencia de Mike Remlinger, segundo relevo de Atlanta.
Los Bravos comenzaron las hostilidades con Kevin Millwood, quien fue sustituido en el sexto y dejó una desventaja de 2-0. Chris Hammond trabajó el sexto y luego apareció Remliger, que cedió la colina a Holmen y éste a su vez a John Smoltz, para dos scones inútiles, mientras Greg Maddux calentaba en el bullpen tras un chance que nunca se materializó.
A Ortiz lo auxilió Aaron Fultz quien poco pudo hacer por la causa, pero Feliz Rodríguez llegó a poner el orden. Y tras un par de scones de Tim Worrell, Rob Nen se encargó de acabar con las opciones de los Bravos, pese a que le situaron hombres en las esquinas sin out. Pero ponchó a Gary Sheffield y Chipper Jones bateó para doble play en el último inning.
SALUD, BONDS
A sus 38 años y con 17 temporadas en las Grandes Ligas, Barry Bonds, quien ha logrado todo en el béisbol, aún está en busca de su primer Serie Mundial.
No es fácil lo que le espera con San Luis, pero al menos ya exhorcisó a un primer demonio. En cinco series de postemporada, sus equipos estaban con 0-5.
La serie inicia mañana en el “Busch Stadium” de San Luis y Bonds, quien disparó tres jonrones ante los Bravos, espera ser más dañino ante los Cardenales.