Luis Felipe Palacios [email protected]
La elección de las nuevas autoridades en el seno del Consejo Supremo Electoral (CSE), sea por arreglo político-religioso o no, no vendrá a resolver el problema de fondo de este poder del Estado, según valoró el director ejecutivo de Ética y Transparencia, Roberto Courtney.
A su juicio, un supuesto acuerdo por la composición de puestos directivos en el Poder Electoral no superará el actual impasse institucional, sino que será una manifestación más del fenómeno de la partidización y la falta de independencia de los magistrados.
Courtney, quien recordó que estos tipos de componendas se han venido dando a lo largo del tiempo, sostuvo que la elección del presidente en el CSE, “sea cual fuere, no representa ningún avance”.
Aseguró que Ética y Transparencia no rechazará ni aceptará el supuesto acuerdo por esa elección, bajo el argumento de no hacer parecer que el problema principal de Nicaragua, en materia electoral, es que el CSE no tiene presidente.
“Ese es un problema de octava categoría dentro de los problemas que tiene el marco electoral nicaragüense”, enfatizó.