El doctor Perafán, acompañado de Pedro, llega a la casa de Paula en busca de doña Nidia, quien decide asilarse allí debido a los berrinches de su esposo y el hostigamiento del doctor Gutiérrez. Tras rogarle y llorar como un niño, la convence y regresa a casa para alegría de la pintoresca familia Pacheco.
Pedro Coral cuenta sus intenciones de renunciar de Freydell a Mónica, quien le promete que “si me da un tiempito le puedo colaborar para que ascienda en la empresa”. Mónica ordena a Pastor Gaitán le ofrezca a Pedro un buen puesto que no pueda despreciar, para que no se vaya de la empresa.
César Luis llama a un viejo amigo, el padre Andrés Huertas, para pedirle que lo case con Paula. El sacerdote, no convencido de que Freydell ha cambiado y que Paula esté segura de lo que va a hacer, se niega realizar la boda.
Nidia visita a la mamá de Paula para pedirle que sea su profesora de pintura. Lidia llega a Freydell a hacer una alianza con Mónica para impedir la felicidad de Paula y César Luis, los motivos: conservar el puesto de secretaria de la gerencia y pura satisfacción personal.
Nidia Pacheco por fin decide darle al doctor Perafán lo que tanto quiere.
Paula Dávila comunica a su mamá que se casará con César Luis, la decisión no le parece a doña Ana, así que no asiste a la boda. La noticia del matrimonio de Paula causa mucho dolor a Pedro, quien llora desconsoladamente. A pesar de todo Pedro se encargará de trasladarla a la iglesia. En el trayecto Pedro le suplica que no se case con Freydell y que se escape con él.