Amalia Morales [email protected]
A pesar de la protesta del martes, la negociación del nuevo convenio colectivo de Salud, entre el gobierno y las centrales sindicales, sigue trabada. Pero ayer se abrió una ventana que podría hacerla despegar.
Eveling Umaña, representante de la Federación de Trabajadores de la Salud (Fetsalud), dijo que ayer por la mañana propusieron a los negociadores del Ministerio de Salud (Minsa), que hicieran una exposición clara del plan de retiro único y voluntario que afecta a los jubilados.
La aplicación de ese plan, sin una discusión previa con los trabajadores, ha provocado el rechazo de los jubilados, pero también de las centrales sindicales, que, en respuesta, han demandado la presencia de un jubilado en la mesa de negociación.
El Minsa ha rechazado esa participación y, en consecuencia, la discusión del nuevo acuerdo se ha estancado y ha desatado dos protestas, en menos de seis semanas.
Ayer los trabajadores, en un intento de acercamiento, solicitaron al Minsa que les explicara qué cálculos se hicieron para fijar en el plan de retiro una indemnización de 45 meses, para los jubilados que reclaman 120 meses. Los representantes de las centrales, hacen una rebaja hasta 85 meses.
EL MARTES A REUNIÓN
Según los sindicalistas, el período de indemnización era un asunto que se tenía que definir entre las autoridades de Salud y ellos. Sin embargo, Humberto Murillo, dirigente de Fetsalud, afirmó que lo único que hizo el Minsa fue “informarles” lo dispuesto.
A la inquietud de explicar con claridad los pormenores del plan, los negociadores del Minsa respondieron que estaban de acuerdo y acordarlo hacerlo el próximo martes.
Aunque el plan de retiro no es una cláusula de la convención colectiva —que beneficia a 21,000 empleados de Salud— los representantes sindicales, aceptaron que ese acercamiento podría aterrizar en la mesa de negociación.
Una vez resuelta la situación de los jubilados del Minsa, a la dirigencia sindical negociadora tocaría luego discutir con el gobierno la cláusula 18, que establece las condiciones para los futuros retirados de Salud.
ESTUDIAN SANCIONES
El director del Hospital Lenín Fonseca, Ramiro López, dijo ayer que aún no había decidido qué medidas aplicaría a los 38 trabajadores que tuvieron alguna participación en la protesta.
Eveling Umaña, de Fetsalud, aseguró que no fue un paro, sino una protesta que no implicó el abandono de trabajo, porque el personal no se fue de sus recintos, sino que hicieron una protesta de brazos caídos.