Salvajismo de “Sapo Chingo”

Luis Alemán [email protected] Por violar a su esposa y someterla a verdaderos actos de tortura fue detenido por la Policía del Distrito VIII de Tipitapa, el sujeto J.F.E.M., conocido en el ámbito delincuencial como “Sapo Chingo”. A “Sapo Chingo” no le bastó violar a su esposa, sino que además utilizó un trozo de palo de […]

Luis Alemán [email protected]

Por violar a su esposa y someterla a verdaderos actos de tortura fue detenido por la Policía del Distrito VIII de Tipitapa, el sujeto J.F.E.M., conocido en el ámbito delincuencial como “Sapo Chingo”.

A “Sapo Chingo” no le bastó violar a su esposa, sino que además utilizó un trozo de palo de escoba para penetrarla contranatura, no sin antes someterla a una verdadera sesión de golpes.

Al parecer, los gritos de clemencia de la indefensa mujer sólo sirvieron para estimular el delirio sanguinario del sujeto, al grado que destripó varios chiles y luego se los aplicó en los genitales a la víctima, provocando que ella lanzara alaridos por el ardor.

El capitán Elí Rubio, jefe de Investigaciones Criminales de la Policía de Tipitapa, detalló que desde que ocurrieron los hechos, hace ocho días, “Sapo Chingo” mantuvo a la señora bajo llave dentro de la vivienda, razón por la que ella no podía interponer la denuncia ante las autoridades policiales.

Por denuncia de una hija de la agredida, oficiales de la Comisaría de la Mujer de Tipitapa, en coordinación con varios organismos que atienden a la mujer, acudieron a la vivienda de la víctima, a quien encontraron en una casa vecina.

Al realizar un registro dentro de la casa, los oficiales descubrieron que “Sapo Chingo” se encontraba dormido en una hamaca, “inmediatamente lo detuvimos y trasladamos a la unidad policial”, relató el capitán Rubio, quien señaló que en este municipio, en los últimos años, no se había visto un hecho de esta naturaleza.

“Sapo Chingo” tenía nueve años de convivir con su víctima, tiempo en el cual procrearon una hija, la que creció en un ambiente de violencia ejercida por el sujeto, quien en estado de ebriedad siempre abusaba de ella.

“Sapo Chingo” también ejercía violencia en contra de las hijas de su compañera de vida. A una de ellas le fracturó un brazo y a la mayor le adelantó un parto a punta de puñetazos.  

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