Razones para no olvidar el Pap

En 1941 George N. Papanicolaou describió la identificación de células cancerosas en el tercio superior de la vagina. Este examen se modificó posteriormente a lo que conocemos hoy día como Papanicolaou, diseñado para la detección temprana del cáncer del cuello de útero (cérvix). El cérvix es la parte inferior del útero, que se abre hacia […]

En 1941 George N. Papanicolaou describió la identificación de células cancerosas en el tercio superior de la vagina. Este examen se modificó posteriormente a lo que conocemos hoy día como Papanicolaou, diseñado para la detección temprana del cáncer del cuello de útero (cérvix).

El cérvix es la parte inferior del útero, que se abre hacia la vagina. Está cubierto por una pequeña capa de tejido llamada epitelio cervical. Las células de este epitelio crecen empezando desde las capas más profundas hacia la superficie del cérvix y luego se descaman (se caen) como parte del proceso normal de crecimiento del epitelio.

Cuando estas células se hacen anormales por alguna razón, podemos tener las lesiones precancerosas que avanzarán a cáncer si no se tratan a tiempo.

El cáncer del cuello del útero pasará por varias etapas antes de presentar síntomas francos, empezando con la lesión precancerosa llamada displacia (leve, moderada, severa), carcinoma in situ (cáncer localizado) y carcinoma invasor. Usualmente toma años para llegar a las etapas avanzadas, de ahí la enorme importancia del Papanicolaou.

El Pap puede dar resultados anormales por diferentes causas, no sólo el cáncer o la lesión precancerosa (displacia), puede ser anormal si el cérvix está inflamado o irritado por una infección.

Si los resultados del Pap son anormales, el médico necesitará más información para completar el diagnóstico, como otro Pap o un examen llamado colposcopía.

La técnica para la colposcopía es igual que para la toma del Pap, sólo que se utiliza el colposcopio (microscopio) que permite al médico ver el cuello del útero con más detalle, tiene una luz potente y también un lente de aumento que permitirá el examen del cérvix con más precisión y la toma de biopsia (pequeña muestra para examen) si se nota alguna zona anormal en el cérvix. La muestra será examinada al microscopio.

FACTORES DE RIESGO

Se recomienda hacerlo cada año y con mayor frecuencia si la paciente ya ha presentado Pap anormales, esto será determinado por el médico tratante.

Hay mujeres que presentan más riesgo de desarrollar cáncer de cérvix como son las que tienen más de un compañero sexual o el compañero sexual tiene más de una compañera sexual, si ha tenido verrugas en el cuello del útero (producidas por el virus del papiloma humano), si padece de Sida y también hay más riesgo en las mujeres que fuman.

Si usted presenta alguno de estos factores de riesgo, es todavía más importante que se realice el Pap cada año.

Hay muchas maneras de remover las células anormales del cérvix, como la criocirugía, donde se aplica frío para remover las células, la cauterización con electricidad es otro método. Pueden ser realizados en la oficina del médico, con anestesia local al cérvix. Se realizará cirugía para remover la lesión, en casos más avanzados.

Por lo general las pacientes que han tenido papanicolaou anormales, se les da el tratamiento de acuerdo a la lesión y se les indica control más a menudo, para detectar tempranamente cualquier cambio anormal de las células del epitelio del cérvix.

*COMO ES EL EXAMEN?

El examen de Papanicolaou (Pap) no es doloroso y sólo toma unos minutos. Se recomienda no realizar duchas vaginales por lo menos 2 a 3 días antes del examen, ya que se podrán barrer del cérvix células anormales, el Pap no se debe realizar durante el período menstrual o si existe una infección vaginal (cándida, tricomonas, clamydia o gonorrea).

Se recomienda no utilizar tampones en las 24 horas previas al Pap o aplicar tratamientos con óvulos o cremas vaginales. Todos estos factores podrán alterar los resultados del Pap.

Para realizar el examen, el médico introduce un espéculo en la vagina para abrir las paredes delicadamente y luego tomar una muestra del cérvix raspando suavemente con una pequeña espátula.

La muestra será colocada luego en un portaobjetos (pequeño rectángulo de vidrio), se le añade un tinte especial para poder visualizar las células y luego se examina bajo el microscopio.  

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