- Pequeños hoteles resienten competencia “desleal” por parte de los grandes
Leslie Nicolás [email protected]
La baja afluencia de turistas y la disminución en los ingresos hoteleros por la poca ocupación de cuartos, ha provocado que los hoteles sostengan una competencia de tarifas.
Cuando un hotel tiene un nivel de ocupación (cuartos ocupados), entre un 80 y un 100 por ciento es un nivel excelente. Sin embargo en el caso de Nicaragua son muy pocos los hoteles que logran alcanzar este nivel en estos momentos.
El promedio de ocupación de los hoteles del país oscila entre un 45 y un 65 por ciento, lo que a juicio de los especialistas los mantiene sin pérdidas ni ganancias. Pero si este nivel llegara a bajar menos del 45 por ciento, la situación de la industria hotelera podría agravarse.
Miguel Romero, presidente de la Cámara Nacional de Turismo de Nicaragua (Canatur), indicó que la baja de un 55 a un 40 por ciento de ocupación (habitaciones ocupadas) afectó los ingresos de cada uno de los hoteles del país, provocando la reducción de tarifas de alojamiento en la gran mayoría de hoteles. Lo que a juicio de Romero se ha convertido en “una guerra de tarifas”, entre los hoteles.
¿COMPETENCIA DESLEAL?
Para Juan Iván Bugna, presidente de la Cámara Nicaragüense de la Pequeña y Mediana Empresa Turística (Cantur), la baja de las tarifas de parte de los grandes hoteles es una “competencia desleal” que perjudica a los pequeños hoteles.
“Los pequeños y medianos hoteles estamos al borde de la quiebra. Estamos ofreciendo a los clientes promociones y ofertas para mejorar los niveles de ocupación. Y cuando llegamos a alcanzar un nivel de ocupación del 40 por ciento, nos alegramos”.
COSTOS ELEVADOS
A juicio de Romero, los altos costos en los diferentes servicios como la energía eléctrica, inciden “negativamente” en los ingresos obtenidos en los hoteles.
“La industria hotelera nacional paga la tarifa más alta de la región centroamericana. A los hoteles nos cobran 12 centavos dólar por kilowatt hora, cuando en el resto de países centroamericanos las tarifas se ubican en siete centavos dólar. Es decir que en Nicaragua pagamos un 40 por ciento más en relación al resto de países de la región”, señaló Romero.
Por su parte, Bugna señaló que en el caso de los hoteles pequeños una buena parte de éstos se encontraba por debajo de la media de ocupación.
“Por tal motivo muchos hoteles han reducido su personal con el fin de aminorar los costos y a fin de cuentas el dueño resulta haciendo de todo para poder bajar costos, ahorrándose algunos salarios”.