- Wizards se alistan para la próxima temporada de la NBA
Daniel Zamora
Washington/Efe.-La continuidad de Michael Jordan con los Wizards de Washington ya tuvo el efecto que más deseaban sus directivos justificar la subida en los precios de las entradas individuales y abonos para ver a un equipo que cada año termina entre los que participan en el sorteo de la lotería.
Por primera vez en cuatro años los Wizards, con la presencia de Jordan como justificante, se han atrevido a subir el precio a todas las entradas del aforo de 20,674 que tiene su campo del MCI Center.
Los 150 asientos a los que sólo tienen acceso los privilegiados, que se encuentran entre los millonarios, celebridades y políticos, ya han sido vendidos a pesar que les ha tocado pagar 750 dólares por cada partido, 425 dólares más que el precio de la pasada temporada.
El argumento de los directivos de los Wizards para explicar este tipo de incremento es que todavía los 750 dólares están muy lejos de los 1,750 que pagan los artistas en el Staples Center de Los Ángeles para ver a los Lakers o los 1,500 que cuestan en el Madison Square Garden para ver a los Knicks de New York.
Pero los críticos ya han respondido a los directivos que se trata de un auténtico insulto para los aficionados que cada día tienen menos posibilidades de ir a ver los partidos en plan de familia porque no pueden hacer frente a los costos.
La frustración es mayor cuando otros equipos de mucha más calidad que los Wizards, como son los Pacers de Indiana pagan por los mismos asientos 395 dólares; los Pistons de Detroit (350) y los Mavericks de Dallas, con el alero alemán de estrella Dirk Nowitzki, cobran 400 dólares.
Fichan a “impopulares”
Los nuevos fichajes y traspasos que han hecho los Wizards con Jerry Stackhouse, Larry Hughes y Bryon Russell, son jugadores que carecen del carisma de ser “populares” entre los aficionados a la NBA y su llegada a Washington junto con el ex pívot Patrick Ewing, como cuarto entrenador, ha pasado inadvertida.
Tal vez mayor interés generará la posible llegada del veterano y polémico alero Charles Oakley, que jugó con Jordan en su primera etapa de los Bulls de Chicago, y si como se espera, Ewing es activado en algún momento de la competición para que vuelva a vestirse de corto y saltar al campo.
Aunque los directivos de los Wizards sabían desde el pasado mes de abril que Jordan volvería para jugar la próxima temporada y así cumplir los dos años de contrato que firmó cuando decidió regresar de su segunda retirada programada como profesional, él anunció del incremento de los precios de las entradas no lo han hecho hasta que “Air” no completó su ciclo de atención y protagonismo que necesita.
Pero además del justificante “perfecto” que los directivos tuvieron con la continuidad de Jordan para incrementar los precios, el anuncio les llegó en el momento ideal para relanzar la venta de los abonos completos de temporada, que había estado muy lenta.
Matt Williams, portavoz de los Wizards, admitió que hasta que Jordan hizo el anuncio para confirmar la continuidad, la venta de abonos de temporada completa había alcanzado los 12,000, una cantidad muy inferior a la que ya se había conseguido la pasada temporada cuando regresó por primera vez el ex base de los Bulls de Chicago después de tres años de ausencia de los campos de juego.
Jordan fue un buen negocio
La pasada temporada los Wizards tuvieron llenos completos en los 41 partidos que disputaron en su campo del MCI Center y en 38 de los 41 que disputaron como visitantes para el equipo que más asistencia generó dentro de la NBA.
Sin embargo, este año, muchas de las personas que compraron los abonos de temporada para ver a Jordan ya no lo han hecho porque no sienten el mismo interés por verlo después de lo que ofreció el año pasado en el campo.
Williams reconoció que la venta había estado lenta y que con el anuncio de Jordan la actividad había comenzado a incrementarse, pero no era ni mucho menos con el furor que se vivió el año pasado.
Los Wizards tienen la esperanza que los asientos que están ubicados en los anfiteatros más cercanos al campo y que han sido reservados para los abonos de temporada puedan ser vendidos como sucedió la pasada temporada.
Los precios para estos asientos de temporada costaran 110 dólares por cada partido, 10 dólares más que el año pasado.
Mientras el resto de los asientos que se ofrecen de manera individual son los que están colocados en la parte superior y con unos precios que han registrado un incremento de cinco dólares para valer entre 40 y 50 dólares por partido.