- Estados Unidos prepara junto a Gran Bretaña un plazo definitivo a siete días para que Irak destape sus armas de destrucción masiva, período a ser aprobado por el Consejo de Seguridad de la ONU. Mientras, arrecia el debate sobre la guerra en el mismo Estados Unidos, y se alzan voces en contra
EFE
Naciones Unidas.-El borrador de resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que ha preparado EE.UU. incluye un ultimátum de siete días para que el régimen iraquí de Saddam Hussein acepte un plan para re-velar todas las armas de destrucción masiva con que cuenta, informaron el sábado fuentes oficiales norteamericanas.
El régimen iraquí contaría con 30 días para declarar todas las armas químicas, biológicas o nucleares, según la propuesta. Además, reclama que se le permita el acceso total a los inspectores de desarme internacionales, incluyendo a los palacios presidenciales, y obliga a Bagdad a conceder inmediatamente una lista con todos los materiales prohibidos que posee.
Si no cumple estas condiciones, según el borrador preparado por Washington, la resolución podría amenazar con usar “todos los medios necesarios” contra Irak, lenguaje diplomático que es utilizado normalmente para autorizar el uso de la fuerza armada.
El borrador, redactado en colaboración con la diplomacia británica, país con el que es posible que sea presentado ante el máximo órgano de la ONU, ya ha sido distribuido a los otros miembros permanentes del Consejo de Seguridad: Rusia, China y Francia.
Los miembros permanentes del Consejo tienen derecho de veto y, por tanto, podrían impedir la aprobación de cualquier resolución con la que no estén de acuerdo, si no se llega a un consenso previo.
Las fuentes norteamericanas, citadas ayer por “The New York Times” y “The Washington Post”, entre otros diarios, señalaron que los inspectores tendrán derecho a designar “zonas de exclusión” aéreas y terrestres en cualquier parte del territorio iraquí.
Actualmente Estados Unidos y el Reino Unido mantienen zonas de exclusión aérea declaradas de forma unilateral al norte y sur de Irak, donde frecuentemente se producen enfrentamientos entre los cazas de estos países y las defensas antiaéreas iraquíes.
El borrador de resolución, tal como está redactado en la actualidad, eliminaría las concesiones que el secretario general de la ONU, Kofi Annan, negoció con Bagdad en 1998, y que impedía a los inspectores el acceso a algunos lugares como los palacios presidenciales de Saddam Hussein, lo que creó una polémica.
DEMANDAN INSPECCIONES SORPRESA
El régimen de inspectores que contempla la propuesta estadounidense también permitiría las inspecciones por sorpresa e “intrusivas”, como las definen los diplomáticos norteamericanos, algo que en el pasado ha sido rechazado por Bagdad.
Asimismo, pondría fin a la política de las autoridades iraquíes de asignar guardias y guías a los inspectores cuando éstos se muevan por Bagdad o por otras partes del país, y exige el total acceso a todas las instalaciones y edificios públicos y privados.
También se refiere a la necesidad de que el gobierno iraquí lleve a cabo “una completa y total” destrucción de todo el arsenal de armas de destrucción masiva que esté en su poder.
RUSIA, FRANCIA Y CHINA RETICENTES
En los últimos días, el gobierno del presidente de EE.UU., George W. Bush ha intensificado su campaña diplomática para lograr el máximo apoyo político a este tipo de resolución, sobre todo entre los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU más reticentes.
-Bush telefoneó el viernes a su colega francés, Jacques Chirac, quien, según fuentes oficiales francesas, mostró su oposición a amenazar a Irak antes incluso de que los inspectores puedan hacer su trabajo.
-Chirac pidió a Bush que respalde el “Plan de París”, que propone pedir la total cooperación con las inspecciones de desarme y, en caso de que esto no ocurra, autorizar el uso de la fuerza.
-El presidente ruso Vladimir Putin declaró este jueves que el asunto de Irak debe ser resuelto por “métodos políticos y diplomáticos” con base en “las resoluciones existentes del Consejo de Seguridad”, pronunciándose de manera implícita contra una nueva resolución sobre Irak.
-Por su parte, el primer ministro chino Zhu Rongji, quien está de visita en París, reiteró que su país se opone a un ataque a Irak sin un mandato del Consejo de Seguridad, y que “de otra manera, las consecuencias serán incalculables”.