- Ha sido de los grandes del
fútbol mundial
Wilder Pérez R [email protected]
“Ha nacido el sucesor mío”, dijo Pelé tras el Mundial de “México 70”. Acto seguido pronunció un nombre: Teófilo Cubillas, para entonces un chico de 20 años. Más de 30 años después, este mismo visitó tierra nacional.
Es uno grande del fútbol global. Su marca de diez goles en tres Copas del Mundo así lo confirman. Pero él mismo se encarga de empequeñecer cualquier record propio con su humildad, y es en ese momento que se eleva más allá que otras estrellitas apagadas por su ego. Eso explica su popularidad.
Se marchó el sábado después de instruir a técnicos infantiles. Pero una semana bastó para que los niños diriambinos lo recuerden por el resto de sus vidas… es que parecía el flautista de Hamelin con ellos detrás. Sabe cómo tratarlos.
Es peruano, pero parece venir de la Costa Atlántica nicaragüense. No sólo por su color de piel y estatura promedio, sino también por el movimiento de sus manos, alguna muletilla y algún rasgo caribeño.
Pero algo debe haber en su comportamiento al sentirse cerca de su tierra, donde no reside de manera permanente desde hace 21 años, a pesar de llegar a ser alcalde de su pueblo y director de deportes de su país.
“Me da muchísimo gusto hacer lo que he venido a hacer a Nicaragua, para mí todo esto, lo que estoy viendo aquí, no es nuevo. Ellos dicen que por qué me vengo caminando y no en carro, cómo haces esto, yo no nací en un palacio, nací en el campo, he hecho actividades en el campo, he recogido algodón, cortado la hierba, puesto insecticida a las plantas, para mí todo esto no es nuevo, de alguna manera venir acá y encontrarme todo esto…”, argumenta.
“Dicen que recordar es vivir, de alguna manera esto es retroceder a mis años de chiquititud, y encontrarme con todos esos pasajes que yo he vivido de niño”, justifica el hijo de un tractorista y una cocinera de hacienda. “Y eso no me hace ni más ni menos”, añade contundentemente.
¿Cuánto le costó llegar hasta donde está?
En mi primera oportunidad lo conseguí. O sea, que tuve suerte, desde la primera vez estaba adentro. A todos los jugadores que tuve como compañeros yo les digo: gracias.
¿Cuál fue su momento más grato?
Mi primer partido en Copa del Mundo, contra Bulgaria, que ganamos 3-2 y me tocó hacer el gol del triunfo. Era una felicidad que le brindábamos a mi país luego de una tragedia, dos días antes había habido un terremoto.
¿Por qué se quedó en EE.UU.?
Yo tenía siempre pensado que cuando mis hijos empezasen a estudiar, ya no me movía de donde yo estuviese.
¿Usted prefirió garantizar hijos profesionales antes que futbolistas?
Quise hacer lo mismo que hicieron mis padres. Si hubieran crecido en el Perú también hubiesen estudiado, pero hubieran tenido más contacto con el deporte.
Montesinos lo invulucró en un caso…
Llegó a mencionar mi nombre, pero… mi vida es (abre sus manos juntas) así… Dicen que nadie es profeta en su tierra, a veces quieren ponerte piedras en el camino. He hecho muchísimo por mi país, lo voy a seguir haciendo.
¿Cómo acoge que lo pongan sólo detrás de Pelé y Maradona en América?
Es un honor. Le tengo muchísimo respeto a Pelé, una admiración tremenda. Es una persona que admiro por su sencillez, un tipo sencillísimo que a pesar de la fama y de todo lo que él es, nunca se transformó, nunca cambió.
Usted es bastante sencillo…
TC: Na’viejo. Quiero que (todos) sean tratados como se lo merecen, no porque vengan de lugares humildes sean tratados diferente. Les he dicho que en la vida nunca se acostumbren a mirar de abajo para arriba, que tienen que tratar de ver siempre a todo el mundo “face to face”, es decir, cara a acara, nadie tiene por qué sentirse menos que nadie, todos somos seres humanos y todos somos iguales.
¿Un consejo a los deportistas nicaragüenses?
Las palabras sabias del doctor Christian Barnard, el primer cirujano en operar a corazón abierto: “Si piensas que estás vencido, lo estás; si piensas que no te atreves, no lo harás; si piensas que perderás, ya has perdido.” Dicen que la verdad de la vida no siempre va al tipo más fuerte ni al más ágil, pero tarde o temprano el hombre que gana es aquel que cree poder hacerlo, porque todo está en el estado mental, si tú te mentalizas positivamente, vas a estar siempre más cerca de los éxitos, de los triunfos, pero si eres conformista, derrotista, siempre te vas a quedar atrás.
Ojalá que Nicaragua, que nunca ha tenido presencia en una Copa del Mundo, lo logre, pero depende sólo de ellos, en la medida que se mentalicen positivamente siempre van a tener la oportunidad, la posibilidad de poder llegar.