- A Gloria Bacon Hogdson la danza la secuestró por casualidad. En 1980 ingresó a la Escuela de Danza sin imaginar que ése sería su “proyecto de vida”
Viuda y con una hija de dieciséis, la directora de la Escuela de Danza, Espacios Abiertos, nació en Bluefields “el 5 de abril de hace muchos años”.
“Nicole (su hija) es mi mejor amiga, parece cliché eso, pero en realidad así es, hemos sido bien unidas siempre, imaginate que con su panza bailé hasta los ocho meses”, asegura. Nicole, a diferencia de su madre no baila, estudia cine en San Francisco, California.
En su familia no hay raíces artísticas, con excepción de su abuela, quien cantaba y bailaba mientras cocinaba y limpiaba la casa. A los siete años se trasladó con sus padres a Managua, pero el terremoto de 1972 los obligó a regresar a Bluefields.
Cuatro años después regresó nuevamente a Managua, donde estudió Ciencias de la Educación. “Nunca pensé en llegar a ser una bailarina profesional, con la danza descubrí un mundo nuevo”, asegura.
El baile para Gloria no era algo desconocido, cuando contaba con diecinueve años trabajaba en un crucero en el Caribe como camarera. Allí presenciaba los espectáculos de baile por la noche. “Para ganar dinero extra yo les ayudaba a las bailarinas a cambiarse de vestuario”, afirma.
¿Qué significa la danza para usted?
“Es mi proyecto de vida, es algo que hice parte de mí. No me veo sin bailar, aunque sé que va a llegar el momento en que ya no baile, espero estar siempre involucrada en la danza, el arte, impulsando y ayudando en lo que pueda”.
¿Proyectos?
“Organizamos un festival de danza cada año, éste será la octava edición, el festival es internacional y centroamericano. También seguimos planteándonos otras metas, el próximo año pretendemos abrir un centro de documentación de la danza, y también queremos publicar una revista de la danza”.
Existe la concepción de que si un hombre practica la danza es homosexual…
“Es cierto, pero eso es ignorancia, la verdad es que cuando algo no se conoce se peca. Se cree que la danza, el ballet clásico o contemporáneo es el nido de homosexuales. Es cierto que hay homosexuales, pero también los hay en todas las profesiones”.
¿Sus compañeritos de clases se burlaban por no hablar correctamente el español?
“Sí, me molestaban muchísimo, porque hablaba muy mal español y porque me peinaba diferente a ellos”.
¿Cómo lo superó?
“Como un mecanismo de defensa me convertí en buena estudiante y jugadora de básquetbol. Fui la mejor alumna en primaria y secundaria, para que la gente me buscara para ser su amiga, me volví muy popular, para que me aceptaran sin ver diferencias”.