Elda Solano Ocampo, madre del infante ahogado, considera que todo fue parte de la fatalidad.

Menor muere ahogado

El niño se metió al agua mientras su madre dormía plácidamente bajo la sombra de un árbol en El Acetuno Aparentemente, ella había tomado licor junto a un amigo que la había invitado al paseo Luis Alemá[email protected] La irresponsabilidad, el licor y la fatalidad nuevamente se unieron, esta vez para cobrar la vida de un […]

  • El niño se metió al agua mientras su madre dormía plácidamente bajo la sombra de un árbol en El Acetuno
  • Aparentemente, ella había
    tomado licor junto a un amigo que la había invitado al paseo

Luis Alemá[email protected]

La irresponsabilidad, el licor y la fatalidad nuevamente se unieron, esta vez para cobrar la vida de un niño: Abel Kener Solano Ocampo, quien cumpliría seis años este próximo 21 de septiembre.

Elda Solano Ocampo, madre del ahora occiso, relató que cerca de las 12 del mediodía de ayer salió con su hijo Abel con dirección al Mercado de Mayoreo a dejar comida a un señor de nombre Sergio.

ENCUENTRO FATAL

Narró que en el parquecito de las Américas 3, cerca de donde habitan, se encontró a un amigo a quien identificó solamente como Jefree, quien la invitó a un paseo al balneario El Trapiche.

Al parecer, la fatalidad había definido el camino para Abel, porque su madre, a pesar del compromiso que tenía de llevar el almuerzo al Mayoreo, después de un momento de dudas, aceptó la invitación.

En el camino la pareja cambió de dirección y optaron por dirigirse a pie hasta el balneario El Acetuno, adonde llegaron una media hora después.

TRAGOS DE POR MEDIO

Recuerda doña Elda que al llegar a El Acetuno le recomendó a Abel que no se bañara hasta después de las 2 de la tarde, pero al parecer el niño no acató la orden de su madre, y después de desvestirse se metió al agua.

Elda asegura que junto a su amigo se dirigieron hasta un árbol que se encuentra a la orilla de la presa, donde Jefree se tomó media botella de ron, luego optaron por dormir un rato por lo que descuidaron al pequeño, que al poco rato y sin medir consecuencias se metió al agua.

SORPRESA FATAL

Cuando se despertaron, quizás unos 30 minutos después, se fijaron que la ropa y zapatitos de Abel estaban a la orilla de la presa por lo que comenzaron a buscarlo sin resultado alguno.

CADÁVER RESCATADO

Unos jóvenes que estaban en el lugar, al conocer que el niño no aparecía, decidieron buscarlo en el agua de donde rescataron su cuerpo sin vida.  

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