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Miriam Blandino Vallecillo desciende de una familia deportista.
Su mamá, Miriam Vallecillo aún juega softbol y su papá Alejandro Blandino en un momento se ejercitó con el baloncesto.
Seguramente por eso, la garra y convicción en Blandino Vallecillo, quien a los 19 años de edad no es la primera vez que impresiona por su excelente aptitud deportiva.
No tiene una espectacular estatura, empero impacta por su arrojo y capacidad para sobresalir entre las exigencias que impone una competencia.
Es más, con sus 1.61 metros de altura es una de las jugadoras más bajas de la Selección Nacional de voleibol junto a Gabriela Turcios.
Sin embargo, no necesita ser tan elevada, como un palo de coco, para fajarse de tú a tú con cualquiera sobre todo ahora que vive en una cancha de voleibol.
Dueña de un llamativo rostro y un esbelto cuerpo, Blandino Vallecillo es la nueva imagen de la joven mujer nicaragüense que lucha para sobresalir en su tránsito por este mundo, en Nicaragua.
“A mí me gustaría que la mujer se esfuerce por sobresalir. Pero, me encantaría que también se divierta. La mujer debe trabajar, progresar y de igual manera entretenerse sanamente”, sostiene Blandino Vallecillo.
Ella fue la revelación de la selección nacional durante su participación en la recién concluida XII Copa Centroamericana de Voleibol Femenino.
Funcionando en el rol de libero captó mucho la atención de los aficionados por su olfato para seguir el balón, sin permitir en la mayor parte que tocara suelo nicaragüense, tras un servicio, remate o rebote del ataque adversario.
“Yo no siento nervio, ni presión. Creo que mi serenidad es producto de mi experiencia deportiva porque no es la primera vez que hago deporte”, dice sobre su temple.
Y es cierto. Desde niña, a los cinco años, empezó a jugar el tenis de mesa. Después lo hizo en softbol y tenis de campo antes de que en 1999 por primera vez se metiera en un escenario de voleibol con su equipo del Colegio Experimental México de Managua.
No obstante, nunca ha dejado de pensar, como si fuese el amor de su vida, en el tenis de mesa donde ostenta el título de Campeona Nacional 2002.
“Hace pocos meses fui convocada por el entrenador René Quintana a la preselección nacional de voleibol y creo que he realizado un buen trabajo en esta Copa. Sin embargo, sigo aspirando a ganar medalla de oro en tenis de mesa en unos Juegos Centroamericanos”, agrega alrededor de sus sueños deportivos.
A FONDO CON MIRIAM BLANDINO
Estabas en el tenis de mesa, ¿Por qué ese cambio brusco al voleibol?
“Es que no es la primera vez que lo juego. Tampoco jamás me imaginé que me adaptaría tan rápido. La verdad es que para mí nunca nada ha sido difícil”.
Te vimos serena en cada partido, ¿cuál es el secreto?
“No bloquearse la mente, no ser negativa, no ponerse nerviosa”.
¿Quién te apoya?
“Mis padres. Mi papá Alejandro Blandino, siempre me está aconsejando en todo y en especial en los estudios. Dice que el deporte es bueno, pero que los estudios garantizan el futuro”.
Y… ¿Por qué él en una silla de ruedas?
“Yo tenía tres años cuando —me contaron— él pisó una mina mientras prestaba el Servicio Militar”.
¿Qué te causa verlo ahí?
“Ahora lo miro normal quizá porque tuve que acostumbrarme. Sin embargo, me preocupa cuando se queja de algunas enfermedades, cuando le afecta los riñones o le salen llagas por permanecer sentado tanto tiempo sobre la silla”.
¿Cuál es el soporte económico de la familia?
“Mi papá es economista y ahora trabaja en un negocio propio de encuadernación en la Colonia Maestro Gabriel”.
¿Le vas siguiendo los pasos con la misma carrera universitaria?
“Sí y es porque en esta profesión mucho tienen que ver las matemáticas, que es una materia que me gusta bastante. Siempre ha sido mi clase preferida”.
¿Qué te ha dado el deporte?
“Satisfacción, amistad y conocer otros países. También siento como que ya me estoy volviendo famosa”.
¿Y te deleita la fama?
“Sí, me gusta salir en los periódicos”
¿Cómo te diviertes?
“Salgo con mis amigos, voy al internet, a ‘vitrinear’ (ir a ver a las tiendas comerciales) y a bailar”
Y… ¿Cómo están los admiradores?
“Me imagino que hay bastantes. Sin embargo, por ahora no tengo novio ni tengo planes de tenerlo y cuando lo haga trataré de ser muy selectiva. De hecho así soy yo: bien selectiva”.
¿Qué opinión tenes de la mujer nicaragüense?
“La admiro mucho porque siempre está buscando como salir adelante, luchando sola sin la ayuda de nadie”.
PERFIL
Nombre: Miriam Blandino Vallecillo.
Edad: 19 años.
Posición: Libero.
Equipo: Sinasa y la UCA.
Ocupación: Estudiante de Economía.
Personaje: Su papá, Alejandro Blandino.
Aspiraciones: Ganar medalla de oro en tenis de mesa en el ámbito de Centroamérica.