Roberto Amador [email protected]
MIAMI, FLA.- Me llena de indignación y frustración a la vez, ver cómo, en el norte de nuestra patria, nuestros hermanos mueren de hambre. Cuando vi las fotos me parecía una visión del Africa. Hemos llegado a semejantes extremos por la corrupción galopante que ha existido desde hace mucho tiempo, pero que en estos últimos años ha llegado a causar la desgracia de morir de hambre es latente en nuestra patria.
Cuando el Mitch, en Miami se recolectaron miles en efectivo y no se diga en medicamentos, alimentos etc., la mayoría desapareció, los representantes del nefasto gobierno anterior dieron cuenta de la mayor parte de la ayuda. Quedamos perplejos, y decidimos no volver a caer en las manos de estos delincuentes cuando vimos la fiesta que el ex presidente Alemán le daba a su novia, y el derroche de traer a centenares de invitados al hotel más caro y exclusivo de Miami: el Biltmore. Nos preguntamos: ¿cómo podían tener semejante fiesta mientras nuestros hermanos morían de hambre, bajo el lodo del deslave del Casita?
Quizás ahora es tiempo de acallar sus conciencias, devolviendo un poco de lo que le quitaron al pueblo, que hambriento muere por falta de pan…, pónganse la mano en el pecho.
Nosotros hacemos una campaña en Miami para paliar el hambre de nuestros hermanos, y pido al Sr. Alemán que no tenga el corazón duro, y dé algo de lo tanto que se llevó.