- En levantamiento arquitectónico
y guías turísticos
Mercedes Peralta CORRESPONSAL/LEÓ[email protected]
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Los estudiantes de arquitectura de tres universidades de León deberían participar en el “levantamiento arquitectónico a escala de los edificios del centro histórico”, estima Pablo Cristo Blamis Ferrufino.
Considera también que las escuelas de Turismo de la ciudad deben formar guías turísticos y promover tours a los lugares históricos y culturales, que brinden charlas para que los visitantes y los pobladores conozcan y valoren las riquezas de la ciudad.
Blamis, arquitecto de profesión y uno de los ciudadanos notables de León, en 1994 participó en el estudio y delimitación del centro histórico de la ciudad, realizado con un equipo de arquitectos, sociólogos y otros especialistas españoles y nacionales.
El trabajo permitió la elaboración del Catálogo “León: Bienes Inmuebles Patrimoniales”, publicado por el Instituto Nicaragüense de Cultura y la Organización de Estados Americanos en 1994.
“El investigador Manuel Noguera Ramírez presentó un listado de los monumentos, que incluía iglesias, calles, casas, oficinas públicas y fachadas, que fueron propuestos para ser declarados patrimonio nacional. El esfuerzo del equipo fue bueno”, reconoce Blamis Ferrufino.
RECURSOS MATERIALES Y HUMANOS NECESARIOS
Cristo Blamis, quien será invitado por la municipalidad a formar parte del Consejo de Cultura, estima que se necesita dinero y especialistas de tiempo completo para conservar algunos monumentos, como las ruinas, y evitar que la naturaleza los destruya.
“Es necesario que se brinden conferencias a la ciudadanía para que tomen conciencia del valor histórico y cultural de sus viviendas y no las dañen, cambiándoles la arquitectura.
“Existe una normativa para el centro histórico, que la municipalidad debe exigir que la ciudadanía la respete y cumpla”, puntualizó.
Recuerda que la Oficina del Centro Histórico y la Escuela Taller de Oficios Tradicionales elaboró unos folletos sobre técnicas para restaurar y preservar las edificaciones, para que los dueños de inmuebles las tomaran en cuenta.
“Existen algunos esfuerzos, pero se debe continuar con el entusiasmo que hubo en los años 80 por darle a León el lugar que merece. Hay que cuidar los edificios y las ruinas para evitar que los matapalos y la naturaleza destruyan sus paredes y se termine este hermoso patrimonio”, recomendó Pablo Cristo Blamis Ferrufino.