Luz Violeta Ampié Sánchez [email protected]
Después de escuchar cómo altos funcionarios y mandatarios del gobierno anterior y del actual recibieron durante 5 años un “complemento salarial” que osciló entre los 600 y 7,000 mil dórales mensuales, aun sin saber de dónde salía tal capital, como madre trabajadora, y sobre todo como nicaragüense quiero expresar lo siguiente:
a- Complemento alimentario que se les da a nuestros hijos en muchas escuelas y centros de enseñanza.
b- Con el jugoso “complemento salarial de los altos funcionarios desde ministros, asesores que con altos salarios se les tiene que complementar”.
No cree que con ese despilfarro de dinero en nuestro empobrecido país pudiésemos darles en nuestras escuelas una dieta sustancial a los niños, para evitar la desnutrición, para paliar el hambre para proveer a niños de quizás el único alimento en todo el día.
¿Quién le complementa el mísero salario a quienes nos dieron la luz de la enseñanza, a quienes nos dieron las primeras letras, a ese abnegado trabajador?
¿Quién le complementa el escaso salario al sector salud, quienes reciben además un escaso plato alimenticio?
Nicaragua es un país al que hemos explotado, saqueado, endeudado. Es hora de complementarlo con valores morales, éticos, cívicos en la nueva era el ser honestos, sinceros, en el actuar como funcionarios y gobernantes en nuestro querido país.