Excelente reportaje del señor Hugo Holmann sobre la captura de un marlin de 700 libras en las aguas del Pacífico nicaragüense. Es un escrito ameno, digno de cualquier revista deportiva y en una edición dominical es equivalente de brisa marina para el lector.
Este escrito nos recuerda a nacionales y extranjeros, riquezas, bellezas y emociones de nuestras aguas marinas. Estas causas, unido a la irresponsabilidad de nuestros gobernantes han motivado diversos conflictos territoriales e injustos desmembramientos.
Nuestro Estado carece de una política marítima auténticamente nacional. Pero por otro lado, tampoco nos hemos apoderado de nuestros mares en el sentido afectivo o emocional. Hace falta que nos declaremos emocionalmente involucrados con nuestros mares, donde además de riquezas yacen nuestras fronteras territoriales.
El escrito del señor Holmann sugiero abra la puerta de incentivo a una sección del mar de LA PRENSA y eventualmente hasta de un suplemento. Hay mucho por decir alrededor de estas latitudes, que parece sólo recordamos a la hora de degustar un delicioso platillo.
En otras aguas, las del Caribe, Hemingway nos describió la lucha del viejo pescador por capturar rudimentariamente un gran pez y cómo lucha contra los tiburones para que no le arrebaten su logro. Alegraría saber que podremos contar con estos interesantes relatos que forman parte de una cultura global de nuestros mares nacionales y de una decisión de Estado por cuidar lo que legítimamente nos pertenece.
El autor es médico internista y periodista.