Desde hace siete años se impulsan en los colegios del país los denominados Gobiernos Estudiantiles. Éstos mantienen una estructura similar a la de un gobierno constituido democráticamente. Pero ¿cómo operan?, ¿qué función ejercen?… Averígualo en este reportaje
“El hijo de ella tiene un problema de plaquetas y necesita hacerse unos exámenes que le cuestan 600 córdobas. Es madre soltera, estudia comunicación y ella sola se costea sus estudios. Acompáñala al pabellón M y expone su situación para que los muchachos la ayuden”. Ésta es la primera frase que escuchamos cuando entramos a la oficinita del CEUCA, (Consejo Estudiantil de la Universidad Centro Americana).
Esta es la voz de Cristian Chavarría que se dirigía a Eric, porque urgía darle respuesta a una compañera de la universidad. En ese momento supimos que él era el líder que buscábamos. A la vez nos dimos cuenta, en el trayecto de la entrevista, que casos como éste son muy frecuentes en esta oficina.
Chavarría es un chavalo de 22 años que desde el año 2000 ejerce la función de vicepresidente de dicho movimiento estudiantil, pero hoy, por retiro de Yasser, su compañero de fórmula, tuvo que asumir la presidencia. Su función, más que levantar masas para una huelga estudiantil en pro de defender los derechos de los estudiantes, es también hacer hasta lo imposible para dar respuesta a los estudiantes menos pudientes de la UCA.
Los logros obtenidos por este grupo de universitarios son tan claros como el agua: a nivel deportivo han llegado a hacer realidad las ligas futbolistas y los campeonatos de ajedrez; a nivel cultural han logrado llevar a cabo los festivales culturales más atractivos de la capital y a nivel social quizás no podamos cuantificar de cuántos “clavos” han sacado a los más desprotegidos de la comunidad universitaria.
Muchos ignoramos la labor de los gobiernos o movimientos estudiantiles, tanto de los colegios como de las universidades. Sin embargo, éstos tienen mucha trascendencia en la historia que se graba en cada centro que educa a los hombres y mujeres nicaragüenses.
En un promedio de 200 centros de educación del país existen los gobiernos estudiantiles. Éstos están conformados por chavalos, en su mayoría con el don de liderazgo, con la dicha de ser sociables y con las agallas bien puestas. A la vez, prácticamente todos luchan por una meta: hacer efectivos los derechos de los estudiantes, a través de la democracia y sacar adelante al centro que los forja.
El CEUCA, tiene una estructura definida y muy organizada. Por ejemplo, no sólo existe un presidente y un vicepresidente, a la vez consta de unos “mini ministerios”, por así decirlo, como Deporte y Cultura, área que está a cargo de Jorge Tercero; el departamento de publicidad está bajo el mando de Oscar Ortiz; el área de Organización de Proyectos es dirigida por Roy Guerrero y la AESCA, (Asociación de Estudiantes de la Educación Superior de la Costa Atlántica), es tutelada por Eric Martínez, entre otros.
Estos muchachos que se consideran practicantes de la democracia, trabajan en horas extra curriculares para beneficiar a las facultades de la universidad, a pesar de los problemas de relaciones humanas y las irresponsabilidades que pueda existir, muy de vez en cuando, de parte de ellos. Agregando a esto el bajón de promedio en las clases.
Por supuesto que la realidad de los colegios es totalmente diferente, no sólo porque tiene que ver si el colegio es privado o público, sino también porque la madurez y las problemáticas son definitivamente diferentes.
En los colegios las situaciones son más pacíficas, y a veces hasta surgen cuatro equipos o planchas de estudiantes que se postulan para ser los gobernantes del colegio. Además, los líderes que surgen generalmente son de los quintos años porque ellos tienen que recaudar fondos para los gastos de la promoción de fin de año.
Ejerciendo la democracia
En el Instituto Ramírez Goyena los muchachos que conforman el MEPA (Movimiento Estudiantil de Protección Ambiental), obtuvieron la victoria al enfrentarse contra la UE (Unión Ecológica). Estos chavalos, que son los que “gobiernan” de cierta forma los tres turnos del Instituto, se sienten muy contentos por la labor que ejercen a través de sus cargos. Isidro Fonseca Ortiz, el presidente, nos cuenta que obtuvieron el triunfo gracias a que se aliaron con los alumnos del primer año y una parte de tercero.
A la vez menciona que su función es “ejercer la democracia y hacer valer los derechos de los estudiantes. Por ejemplo tenemos que ver si los profesores dan buen trato a los alumnos”.
Por su parte, Lilliam Rodríguez, el rostro femenino del equipo y vicepresidenta, hace hincapié en la buena comunicación que debe haber con toda la comunidad estudiantil, así mismo comenta que una de las labores es coordinar la elaboración de los murales con los muchachos para que éstos estén listos a tiempo y velar porque cada sección tenga materiales de limpieza.
Porque eso sí, en los centros públicos los muchachos aprenden a ser higiénicos y se someten a un rol de aseo que es elaborado por los líderes de cada sección o por el profesor guía.
Isidro, el presidente, retoma la palabra y añade que se reúnen una vez al mes con las autoridades del centro y con el consejo de padres para someter a votación algunas propuestas, tales como las fechas de las fiestas que son elaboradas para recaudar fondos para llevar a cabo el bacanal de la promoción.
El tercer miembro del grupo, José Vladimir Arauz, el contralor, aunque por sus manos no pasa ni un solo centavo porque todo es canalizado por la administración del centro, nos comenta que en ocasiones ellos interrumpen sus horarios de clases debido a las reuniones, sin embargo como autoridad deben dar el ejemplo, por eso se ponen al corriente con los temas que no pudieron recibir.
Es válido destacar que estos tres jovencitos trabajan en coordinación con cada representante de las secciones que suman un total de 36.
“Como en familia”
Cuatro estudiantes del quinto año de este centro bilingüe de educación, que no se consideran un gobierno estudiantil, sino más bien un grupo de chavalos que trabajan en pro de obras sociales, han cumplido algunas metas que los hace digno de mencionar, tal como hacer conciencia en la población colegial de la importancia de botar la basura en su lugar.
“Hemos hecho acopio de papel para mantener el colegio limpio, a la vez este papel recolectado se lo damos a Los Pipitos para que ellos lo vendan a las fábricas que reciclan, y que de esta forma ellos se ayuden un poco”, dice Sheyla Sandino.
A la vez nos comenta los planes futuros, como es la visita a los zoológicos y a los museos, con el fin de colaborar con las mejoras de éstos, de igual forma, estos chavalos desean implementar la recolecta de basura en todos los colegios, para hacer conciencia en la población y lograr un país más limpio.
Uno de sus compañeros, Juan Carlos Arellano, comenta que entre el grupo, al igual que con todo el centro, se trabaja como en familia, y que tanto los de nuevo ingreso, como los de primer año son bien recibidos e involucrados en los proyectos.
Un poco de historia
El proyecto de gobiernos estudiantiles fue iniciado por el Organismo No Gubernamental “Centro Para la Educación y la Democracia”, en conjunto con el Ministerio de Educación en el año 1995. Dicho proyecto fue creado con el objetivo de promover la educación para la democracia, los valores, conceptos y la forma de vida democrática a través de la técnica “Aprender Haciendo”.
El primer centro de estudios en el que existió un gobierno estudiantil fue en el Instituto Autónomo Modesto Armijo. Posteriormente se trasladó la dinámica a los departamentos del país.
La estructura original es muy semejante a la de un gobierno a nivel nacional, como es elegir un Poder Ejecutivo, Poder Legislativo, Poder Judicial, Poder Electoral e inclusive una Contraloría General.
Actualmente éstos no se organizan de esta manera. Para la realización de toda esta estructura había una capacitación previa tanto para los maestros, padres de familia como para los alumnos. Esto conllevaba un presupuesto de más de un millón de dólares, presupuesto que se dejó de adquirir en 1999. Razón por la cual la participación del Centro de Educación para la Democracia ha disminuido.
“La mejor manera de enseñarle a los jóvenes que significa la democracia participativa y representativa es permitiéndole experimentar la vida democrática desde el colegio”, afirma el doctor Terencio García, Director Ejecutivo del Centro de Educación Para la Democracia.
Un líder estudiantil debe…
– Proyectar un liderazgo positivo. Éste debe promover los valores de una democracia participativa.
– Debe respetar el pensar de la minoría y el pensar de lo que quiere la mayoría de la comunidad estudiantil.
– Visualizar los derechos humanos.
– Comprender la importancia de la interrelación con los demás poderes.
– Tener principios éticos y morales.
– Tener capacidad de gestión para realizar obras de progreso e infraestructura.
– Tener capacidad organizativa para poder liderar a la población colegial.
– Tener capacidad de interaccionar con la población estudiantil, los padres de familia y la administración del centro.