- Autoridades del Hospital Vélez Paiz no aceptan que esa situación haya ocurrido
Amalia Morales [email protected]
Hace 17 días, Karen Berríos García, de 21 años, fue de emergencia al hospital por complicaciones, después de su parto.
Berríos García dio a luz a su primera hija, sin complicaciones, en el Hospital Fernando Vélez Paiz, el pasado 25 de julio.
Por un problema cardíaco, Berríos García fue considerada por el personal de ese centro asistencial como una paciente de alto riesgo. Durante su estadía permaneció vigilada por personal médico, detalló Maribel Hernández, ginecóloga y subdirectora médica del hospital.
A la hora del parto, Berríos García se asustó cuando escuchó que el bebé venía enredado con el cordón umbilical. Pero los médicos superaron la urgencia y la niña nació sin complicaciones.
Las cosas salieron tan bien que ambas, madre e hija, abandonaron el hospital al día siguiente.
A los cinco días, las complicaciones no se hicieron esperar. Berríos García había dado de mamar. Su bebé se había dormido, cuando de pronto sintió un aumento exagerado del sangrado. Avisó a sus padres y a lo inmediato se trasladó al Hospital Escuela Alejandro Dávila Bolaños.
En ese centro le hicieron una cirugía para detenerle el sangrado. La operación le costó a sus padres 4,500 córdobas, que aún deben.
RESTOS DE PLACENTA
Los médicos que la intervinieron en ese hospital, indicaron en el dictamen médico que Berríos García tenía un “sangrado uterino abundante por restos placentarios”.
Dora García, la madre de Karen Berríos García, protestó a las autoridades del Vélez Paiz por la atención que recibió su hija.
“Por favor Dr. Flores (Julio Flores, médico director del Vélez Paiz) ponga cartas en el asunto para que en ese centro asistencial no se sigan dando casos donde ponen en peligro la vida, como la tuvo mi hija”.
Ayer, Maribel Hernández, ginecóloga y subdirectora médica del hospital, no aceptó que en ese centro hospitalario le hayan dejado restos placentarios.
“Si eso hubiera ocurrido los síntomas se habrían manifestado antes de las 72 horas”, explicó la ginecóloga.
A pesar que un epicrisis sustentó la denuncia de Berríos García, la médico del Vélez Paiz consideró que por sus síntomas, lo que pudo presentarse fue una coagulación de sangre que padecen algunas mujeres post parto por el reposo en cama.
La médico aseguró, sin embargo, que el caso se estaba revisando y que se haría un informe para el Ministerio de Salud (Minsa) central.
AUMENTA DESCONFIANZA
Maribel Hernández, ginecóloga y subdirectora médica del Hospital Fernando Vélez Paiz, afirmó que a partir del “accidente” ocurrido con el niño Engel Álvarez, quien falleció luego que le aplicaran un antibiótico, aumentó la desconfianza de la población hacia el personal médico.
Incluso hay médicos y enfermeras que son tratados con agresividad por los parientes de los enfermos hospitalizados.