- Eliane Karp seguiría trabajando
para un banco privado
Carla SalazarAP
LIMA.- El presidente Alejandro Toledo salió en defensa de su esposa ante lo que llamó un “ataque artero’’ en su contra, a raíz del escándalo que se ha suscitado al descubrirse que Eliane Karp labora para un banco privado, paralelamente a sus funciones de primera dama.
En un sorpresivo y emotivo mensaje televisado la noche del lunes, Toledo dijo que detrás de las imputaciones y especulaciones que se han tejido alrededor de su esposa, existen “intenciones políticas inconfesables’’, con un efecto desestabilizador.
“Este golpe artero contra mi esposa lo he sentido en lo más profundo de mi ser. Antes que todo ella es mi esposa y exijo respeto para ella’’, declaró Toledo.
“Si hay algo que alguien quiere investigar, que lo haga; no hay nada que manche su nombre’’, afirmó.
Se esperaba este martes el retorno de Karp a Lima. La primera dama realizó un viaje de vacaciones a Tahití con Chantal, la hija de la pareja, según confirmó Toledo.
El mandatario negó que ese viaje se hubiera debido a desavenencias matrimoniales como especulaban medios de comunicación.
La polémica en torno a la primera dama se desató el viernes pasado, cuando un diario opositor reveló que Karp, de nacionalidad belga, realiza consultorías externas para el Banco Wiese Sudameris y percibe una remuneración mensual de 10,000 dólares, lo que fue confirmado luego por el presidente de la entidad bancaria, Eugenio Bertini.
Las suspicacias se alimentaron por el hecho que Karp declaró anteriormente que había dejado de trabajar para dicho banco, y que se dedicaba exclusivamente a sus funciones como primera dama.
La oposición, la prensa y medios de comunicación radiales y televisivos se han ocupado del tema intensamente en los últimos días.
El debate se ha centrado en si es ético o no que la primera dama, antropóloga de profesión y especialista en temas agrarios, trabaje simultáneamente para el Estado y para una entidad privada como el banco Wiese, aparentemente vinculado con la corrupción del gobierno del destituido presidente Alberto Fujimori.
“El descubrimiento de que Karp gana en el sector privado casi tanto como su marido en el público ha tocado una fibra sensible en el tema de la primera dama… El ingreso es legal pero no es ético. Se ha transgredido pues una regla no escrita, pero firme’’, comentó el analista político Mirko Lauer.
Toledo enfatizó que los vínculos laborales entre Karp y el banco Wiese son absolutamente transparentes, con contratos claros, y pagos de impuestos de acuerdo a ley.
Además, dijo que Karp se vinculó originalmente en 1997, no con el Wiese, sino con el Banco de Lima, que posteriormente se convirtió en Banco de Lima Sudameris, y que fue el que años después compró el banco Wiese.